Qué es y dónde se paga
Es el impuesto que grava la compra de vivienda, el equivalente a nuestro impuesto de transmisiones patrimoniales. Se calcula por tramos, como el impuesto sobre la renta: cada porción del precio paga su tipo, no se aplica un porcentaje único a todo.
Lo primero que hay que comprobar es dónde compras, porque no es un impuesto de todo el Reino Unido.
Así que si tu piso está en Edimburgo o en Cardiff, las tablas de esta guía no te sirven: son impuestos autonómicos distintos, con sus propios tramos.
Los dos recargos que te afectan
Aquí está lo que convierte esta compra en un caso especial para un español. Hay dos recargos que pueden aplicarse a la vez, y ninguno de los dos tiene que ver con tu nacionalidad.
El primero es el de no residente, y lo decisivo es cómo se mide esa condición: no por tu visado ni por tu contrato de trabajo, sino contando días.
Y ahora el detalle que multiplica la factura y que la propia página se molesta en aclarar: esos dos puntos se aplican también sobre el tramo que para un residente es del cero por ciento. Dicho de otro modo, el no residente no tiene mínimo exento: paga desde la primera libra. Por eso la diferencia no es del 2 % del precio, sino mucho mayor en las compras modestas.
El segundo recargo es el de vivienda adicional, cinco puntos más, y aquí está la trampa para quien viene de España: la norma no mira solo lo que tengas en Reino Unido. Si la casa que compras no va a ser la única que posees anywhere in the world, el recargo se activa. El piso heredado en el pueblo cuenta. El apartamento que alquilas en la costa cuenta. Y se aplica a partir de un precio de 40.000 libras, así que en la práctica a casi cualquier compra.
La tabla, con tus recargos incluidos
Estos son los tramos vigentes y lo que le corresponde a cada situación. La primera columna es la de un residente que compra su única vivienda; la segunda, la de un español recién llegado sin nada más a su nombre; la tercera, la del que conserva su piso en España.
| Tramo del precio | Residente | No residente | No residente con piso en España |
|---|---|---|---|
| Hasta 125.000 £ | 0 % | 2 % | 7 % |
| De 125.001 a 250.000 £ | 2 % | 4 % | 9 % |
| De 250.001 a 925.000 £ | 5 % | 7 % | 12 % |
| De 925.001 a 1.500.000 £ | 10 % | 12 % | 17 % |
| Más de 1.500.000 £ | 12 % | 14 % | 19 % |
Hay además una bonificación para quien compra su primera vivienda, con un tramo exento más amplio, pero desaparece por completo a partir de cierto precio y exige que la casa vaya a ser tu residencia principal. Si tienes un piso en España, no encajas en ella.
Lo que cuesta de verdad
Con los tramos anteriores, esta es la factura en cuatro precios habituales. Las cifras salen de aplicar cada tipo a su porción del precio.
| Precio de la vivienda | Residente | No residente | No residente con piso en España |
|---|---|---|---|
| 250.000 £ | 2.500 £ | 7.500 £ | 20.000 £ |
| 300.000 £ | 5.000 £ | 11.000 £ | 26.000 £ |
| 400.000 £ | 10.000 £ | 18.000 £ | 38.000 £ |
| 500.000 £ | 15.000 £ | 25.000 £ | 50.000 £ |
Fíjate en la primera fila, que es la más reveladora: por una vivienda de 250.000 libras, un residente paga 2.500 y un español recién llegado con piso en España paga 20.000, ocho veces más. La distancia se estrecha en términos relativos según sube el precio, pero en euros crece siempre.
Cuándo se puede recuperar
Ninguno de los dos recargos es necesariamente definitivo, y esto es lo que conviene hablar con el abogado antes de firmar, no después.
El de no residente se devuelve si acabas cumpliendo la presencia que exige la norma en el periodo previsto, pidiéndolo dentro de plazo: es el caso típico de quien compra nada más llegar y se queda. El de vivienda adicional se devuelve si vendes tu vivienda habitual anterior dentro del plazo establecido. En los dos casos hay que reclamarlo activamente, con fechas estrictas, así que el error caro no es pagar de más en la firma, sino dejar pasar el plazo de devolución.
Ojo también con la compra en pareja: si uno de los dos es no residente, el recargo alcanza a toda la operación, aunque el otro lleve años en el país. Hay una excepción para matrimonios no separados, en la que basta que uno cumpla la condición de residente.
Antes de firmar
- Cuenta tus días en Reino Unido antes de firmar. La condición de residente a efectos de este impuesto se mide por los días de presencia en los doce meses anteriores a la compra. Si estás cerca del umbral, la fecha de la firma puede valer miles de libras.
- Decide qué haces con el piso de España antes de comprar. Conservarlo activa el recargo por vivienda adicional, porque la regla mira si tienes otra vivienda en cualquier parte del mundo.
- Comprueba si eres comprador de primera vivienda. La bonificación existe, pero desaparece por completo por encima de cierto precio, así que conviene mirarlo antes de negociar.
- Presenta la declaración y paga en catorce días. El plazo cuenta desde la formalización de la compra, y es corto. Normalmente lo gestiona tu abogado, pero la responsabilidad es tuya.
- Si vas a cumplir los días después, guarda la prueba. El recargo de no residente se puede recuperar si acreditas la presencia exigida en el periodo que fija la norma, pidiéndolo dentro de plazo.
Y una decisión que va más allá de este impuesto: si conservas el piso de España y lo alquilas, tendrás que declararlo aquí y allí. La cuenta completa, con el 24 % sobre el ingreso íntegro que te toca por residir fuera de la Unión Europea, está en alquilar tu piso en España viviendo en Reino Unido. Y una vez instalado en la casa nueva, el recibo que llega cada mes es el council tax.
Preguntas frecuentes
- Vivo en Reino Unido desde hace años: ¿me afecta el recargo de no residentes?
- Seguramente no, pero la prueba no es tu permiso de residencia ni tu empadronamiento, sino los días. A efectos de este impuesto se considera no residente a quien no ha estado presente en Reino Unido al menos 183 días durante los doce meses anteriores a la compra. Si llevas años viviendo allí de forma continuada, lo cumples de sobra; si acabas de llegar o pasas largas temporadas fuera, conviene contar los días antes de firmar.
- Tengo un piso en España que no pienso vender. ¿Cuenta como segunda vivienda?
- Sí, y es el punto que más caro sale. La norma no mira solo lo que tengas en Reino Unido: el recargo por vivienda adicional se activa si la casa que compras no va a ser la única que tengas en cualquier parte del mundo. Un piso heredado en tu pueblo o el apartamento que alquilas en la costa cuentan igual, y suman cinco puntos a todos los tramos.
- ¿Puedo recuperar el recargo si después me quedo a vivir allí?
- El de no residente sí: la norma prevé la devolución para quien acredita después la presencia exigida en el periodo previsto, solicitándola dentro del plazo establecido. Y el de vivienda adicional también se devuelve si vendes tu vivienda habitual anterior dentro del plazo que fija la norma. Son trámites con fechas estrictas: si tu caso encaja, ponlo en manos de tu abogado desde el principio.
- ¿Este impuesto se paga igual en Escocia?
- No. El Stamp Duty Land Tax es de Inglaterra e Irlanda del Norte. Escocia tiene su propio impuesto de transacciones de terrenos y edificios, y Gales el suyo para las compras formalizadas desde abril de 2018. Los tipos y los tramos son distintos, así que si compras en Edimburgo o en Cardiff no te sirven las tablas de esta guía.
- ¿Se parece al impuesto que pagaría en España?
- En la función sí, en la mecánica no. Aquí lo equivalente sería el impuesto de transmisiones patrimoniales por la vivienda usada, con tipos que fija cada comunidad autónoma, o el IVA si es obra nueva. La diferencia práctica es que en España el tipo no cambia por ser residente o no residente, y en Reino Unido esa condición puede duplicar la factura.