Mapa de Europa con rutas luminosas hacia Suiza, imagen de los españoles que viven allí
Españoles en Europa Ejercicio 2026

Impuestos en Suiza
para españoles

Suiza tiene una particularidad que desconcierta a quien llega: no hay una respuesta única a la pregunta de cuánto se paga. El impuesto se cobra en tres niveles y dos de ellos los fija el sitio exacto en el que vives, de modo que dos personas con el mismo sueldo, a diez minutos en coche, pagan cantidades distintas. Aquí explicamos cómo funciona con las cifras oficiales de 2026, contrastadas al franco con la calculadora de la Administración Federal de Contribuciones.

Las guías

La sección crece por el lado que más falta hace, y que ninguna web suiza en castellano cubre: lo que un español en Suiza le sigue debiendo a Hacienda.

Lo que cambia respecto a España

Lo primero es que el domicilio importa tanto como el sueldo. La Constitución suiza encarga a la Confederación armonizar la base imponible, pero deja fuera de esa armonización las tarifas: la competencia fiscal entre cantones y municipios es una pieza del diseño, no un defecto que vaya a corregirse. Antes de aceptar una oferta conviene mirar el municipio, no solo la ciudad.

Lo segundo es que muchos recién llegados no presentan declaración. Con permiso B, lo normal es que la empresa retenga el impuesto directamente de la nómina y que con eso quede saldada la cuenta, hasta que el sueldo bruto llega a los 120.000 francos anuales —un umbral federal, el mismo en toda Suiza— o aparecen otras rentas. Es lo contrario de la costumbre española de declarar todos los años.

Lo tercero es un gasto que no aparece en ninguna nómina: el seguro médico obligatorio. En Suiza no se cotiza por la sanidad, se contrata por cuenta propia y se paga por cabeza, hijos incluidos. Cualquier comparación de netos entre los dos países que no reste ese gasto está comparando cosas distintas.

Y lo que no cambia es tu relación con España mientras conserves algo aquí, con una diferencia importante respecto a Alemania o Reino Unido: Suiza no pertenece ni a la Unión Europea ni al Espacio Económico Europeo. Eso significa que el piso que dejes alquilado tributa por el modelo 210 al 24 % y sin derecho a deducir gastos, que es un salto mucho mayor de lo que parece. Mientras sigas siendo residente fiscal español, las cuentas suizas entran además en el modelo 720. Las figuras que te esperan si un día vuelves están en movilidad internacional.