Nómina alemana y documentos fiscales sobre una mesa, imagen de los impuestos en Alemania
Españoles en Europa · Alemania 13 min lectura Actualizado 8 septiembre 2026

Impuestos en Alemania,
explicados desde cero

La primera nómina alemana desconcierta por acumulación: siete líneas, todas en alemán, una letra romana que nadie te ha explicado y un neto bastante menor del que habías calculado. Esta guía desarma esa nómina línea a línea con las cifras oficiales de 2026, compara lo que te queda aquí y allí con los dos motores de cálculo de la casa, y explica qué sigues debiéndole a Hacienda en España mientras vives fuera.

Por Cristian Corrales · Fuentes: § 32a y §§ 38b y 39b EStG, Solidaritätszuschlaggesetz, Sozialversicherungsrechengrößen-Verordnung 2026, convenio España-Alemania y art. 9 LIRPF

Cómo funciona el sistema

El impuesto sobre la renta alemán se llama Einkommensteuer, y cuando se cobra mediante retención en la nómina recibe otro nombre, Lohnsteuer. No son dos impuestos distintos: el segundo es un anticipo del primero. Esa distinción, que parece burocrática, explica el rasgo cultural que más choca al llegar de España: en Alemania la declaración de la renta no da miedo, porque la retención se calcula de forma prudente y lo habitual es que al declarar te devuelvan.

La segunda diferencia es que el año fiscal coincide con el año natural, del 1 de enero al 31 de diciembre, así que no tendrás el desfase de calendarios que sufre quien se muda a Reino Unido. Y la tercera es la tarifa: donde España tiene tramos con tipos planos, Alemania tiene una fórmula continua. El tipo marginal sube de manera progresiva dentro de cada zona, sin escalones, hasta llegar al 42 %.

Lo que se lleva la nómina

Tu nómina descuenta dos bloques distintos que conviene no confundir. El primero son las cotizaciones sociales, repartidas casi a partes iguales con la empresa y con un tope propio cada una: por encima de esos topes, el sueldo ya no cotiza.

Rama Lo que pagas tú Tope anual
Pensiones (Rentenversicherung) 9,3 % 101.400 €
Desempleo (Arbeitslosenversicherung) 1,3 % 101.400 €
Sanidad (Krankenversicherung) 7,3 % más la mitad del recargo de tu caja 69.750 €
Dependencia (Pflegeversicherung) 1,8 %, o 2,4 % si no tienes hijos 69.750 €

Dos detalles con consecuencias prácticas. El recargo de la caja de enfermedad, el Zusatzbeitrag, lo fija cada aseguradora: la media oficial de 2026 es del 2,9 %, pero la tuya puede cobrar más o menos, y cambiar de caja es un derecho que casi nadie ejerce. Y el seguro de dependencia cobra 0,6 puntos más a quien no tiene hijos desde los 23 años, un recargo que paga íntegro el trabajador; a partir del segundo hijo, en cambio, baja.

El segundo bloque es el impuesto. Y aquí está la mecánica que descoloca a todo el mundo: la nómina no aplica la tarifa a tu sueldo bruto. Antes resta los mínimos por gastos profesionales, un mínimo por gastos especiales y, sobre todo, la Vorsorgepauschale, una estimación de tus cotizaciones sociales. Con un sueldo de 45.000 euros esa estimación ronda los 8.800, así que el impuesto se calcula sobre unos 35.000 y no sobre 45.000. La diferencia entre hacerlo bien y hacerlo mal ronda los 3.000 euros al año, y es la razón de que muchas calculadoras de internet den cifras que no se parecen a tu nómina.

La letra que lo decide todo

Sobre esa base se aplica la tarifa, pero de una forma u otra según tu Steuerklasse, la clase de retención. Son seis, van de la I a la VI y determinan cuánto te retienen cada mes. Un soltero recién llegado entra en la I; al casarte, el sistema os pone a los dos en la IV automáticamente; y si no comunicas tu número de identificación fiscal a la empresa, te aplican la VI, que es la más cara de todas porque no reconoce ningún mínimo.

La elección importa mucho en los matrimonios con sueldos desiguales, donde la combinación III y V puede subir bastante el neto conjunto durante el año, a costa de una declaración obligatoria después. Está todo, con las seis clases y sus cifras, en la guía de las seis Steuerklassen.

Alemania frente a España, con cifras

Esta es la pregunta que todo el mundo hace antes de aceptar una oferta, y la respuesta sorprende. Hemos calculado el mismo salario bruto en los dos países con nuestros dos motores: en Alemania, un soltero en clase I sin hijos; en España, el mismo bruto en Madrid con doce pagas.

Bruto anual Neto en Alemania Neto en Madrid Diferencia a favor de España
25.000 € 18.311,50 € 19.520,63 € +1.209,13 €
30.000 € 21.227,00 € 22.895,98 € +1.668,98 €
40.000 € 26.893,00 € 29.478,86 € +2.585,86 €
50.000 € 32.337,00 € 35.472,21 € +3.135,21 €
60.000 € 37.561,00 € 41.465,56 € +3.904,56 €
80.000 € 48.048,87 € 53.014,40 € +4.965,53 €

Con el mismo salario bruto, en Madrid queda más neto en todos los niveles, y la diferencia crece con el sueldo: desde unos 1.200 euros al año con 25.000 de bruto hasta casi 5.000 con 80.000. La explicación está repartida entre los dos lados: Alemania cotiza mucho más (en torno al 21 % del bruto frente al 6,35 % español) y su tarifa entra antes en tipos altos, mientras que en España el mínimo personal y el autonómico rebajan la cuota.

Ahora los matices, que aquí son la mitad de la historia. El primero: los brutos no son comparables. Para el mismo puesto, una oferta alemana suele estar bastante por encima de la española, y esa diferencia se come con holgura la de la tabla. El segundo: la columna alemana es la retención, no el impuesto definitivo, y en Alemania es habitual recuperar parte al declarar; la española ya está prácticamente ajustada. El tercero: son cifras anuales, y el reparto mensual no es comparable, porque en España es frecuente cobrar en catorce pagas y en Alemania siempre en doce. Y el cuarto: con el mismo bruto, la empresa alemana paga más cotización que la española, así que el coste total de tu puesto tampoco es el mismo. Si quieres tu cifra concreta, la calculadora de sueldo neto en Alemania hace las dos cuentas con tu clase y tu comunidad.

La declaración que suele devolver

No todos los asalariados están obligados a declarar. Sí lo están, entre otros, los matrimonios en las clases III y V, quien tiene dos empleos a la vez y quien cobra más de 410 euros de otras rentas. Pero aunque no te obliguen, suele compensar: la retención se ha calculado con mínimos estándar y al declarar puedes deducir gastos reales, desde los desplazamientos al trabajo hasta la mudanza por motivos laborales.

Para el ejercicio 2026, el plazo sin asesor termina el 2 de agosto de 2027, porque el 31 de julio cae en sábado y se traslada al siguiente día hábil. Con asesor fiscal se alarga hasta el 29 de febrero de 2028. Y si declaras voluntariamente sin estar obligado, tienes de plazo hasta el 31 de diciembre de 2030, cuatro años, así que aún estás a tiempo de recuperar lo de ejercicios pasados.

Lo que sigues debiendo en España

Mudarte no corta tu relación con la Agencia Tributaria de golpe. El año de la mudanza puedes seguir siendo residente fiscal en España si pasas aquí más de 183 días, y entonces declaras en la Renta toda tu renta mundial, incluido el sueldo alemán, deduciendo lo pagado allí por doble imposición internacional. A partir del primer año completo fuera, tus obligaciones se reducen a lo que conserves aquí: el modelo 210 por el piso que alquiles o tengas vacío y, mientras sigas siendo residente, el modelo 720 por cuentas y productos alemanes que superen los umbrales.

Conviene además comunicar la marcha con el modelo 030 y pedir el certificado de residencia fiscal alemán: son los dos papeles que evitan que tu antigua empresa o tu banco español te sigan tratando como residente.

Las pensiones, el punto que sorprende

Si has leído nuestra guía de Reino Unido, olvida aquí una de sus reglas. Con Alemania el convenio contiene un régimen especial para las pensiones de la seguridad social que no tiene equivalente británico, y que ha causado más de un disgusto a emigrantes retornados.

Traducido: si te jubilas en España cobrando pensión de la seguridad social alemana, esa pensión tributa en España como residente, pero Alemania puede además gravarla en origen hasta ese límite. No es una doble imposición definitiva, porque lo pagado allí se deduce aquí, pero cambia el flujo de caja y obliga a hacer bien la declaración. Y atención a la fecha, porque decide el caso entero: quien empezó a cobrar antes del 31 de diciembre de 2014, que son casi todos los emigrantes de los años sesenta y setenta, tributa solo en España. Lo desarrollamos, con las tres vías por las que una pensión extranjera obliga a declarar aunque sea modesta, en cómo tributa tu pensión alemana viviendo en España.

Antes de dar el paso

  1. Empadrónate al llegar: el registro municipal es lo que desencadena que Hacienda te asigne tu número de identificación fiscal.
  2. Comunica ese número a tu empresa cuanto antes. Sin él te aplicarán la clase VI, la más cara, y tendrás que esperar a la regularización.
  3. Comprueba tu Steuerklasse en la primera nómina y, si te has casado, mira si os compensa cambiar de combinación.
  4. Elige caja de enfermedad: el recargo varía entre aseguradoras y es dinero real todos los meses.
  5. Decide qué haces con lo que dejas en España antes de irte: un piso alquilado, uno vacío o unas cuentas tienen cada uno su formulario.

La próxima fecha que te afecta es el 31 de diciembre, cuando se cierra el año fiscal alemán, y después la campaña de la declaración del ejercicio 2026, que vence el 2 de agosto de 2027.

Preguntas frecuentes

¿Se paga más impuestos en Alemania que en España?
Con el mismo salario bruto y una situación personal equivalente, en España queda más neto en todos los niveles que hemos calculado, desde unos 1.200 euros al año con 25.000 de bruto hasta casi 5.000 con 80.000. Pero la comparación honesta no acaba ahí: los brutos alemanes para el mismo puesto suelen ser bastante más altos, y en Alemania la retención de la nómina es deliberadamente prudente, de modo que la declaración anual devuelve dinero a mucha gente. La cifra que importa es la de tu oferta concreta, no la media del país.
¿Tengo que hacer la declaración de la renta en Alemania?
Depende. Un asalariado soltero con un único empleo y sin otras rentas normalmente no está obligado, porque la nómina ya ha ido reteniendo. Sí lo están, entre otros, los matrimonios que tributan en las clases III y V o con el Faktorverfahren, quien tiene dos empleos a la vez y quien percibe más de 410 euros de otras rentas. Aun sin obligación, presentarla suele salir a cuenta: es la vía para deducir gastos reales y recuperar parte de lo retenido.
¿Puedo dejar de pagar el impuesto religioso?
Sí. La Kirchensteuer solo la paga quien figura inscrito en una confesión con derecho a recaudarla, y se deja de pagar saliendo formalmente de la iglesia. Es un trámite de pago único que se hace ante el registro civil o el juzgado según el Land, y tiene efecto sobre la nómina desde el mes siguiente. Ten en cuenta que la salida es un acto con consecuencias religiosas, no solo fiscales.
Cotizo en Alemania: ¿pierdo lo cotizado en España?
No. Los periodos cotizados en los dos países se suman a efectos de acceder a la pensión, según las reglas de coordinación europeas, y cada país paga después la parte que le corresponde. Lo importante es conservar la documentación: la vida laboral española y los extractos alemanes, que allí se piden a la entidad gestora de pensiones.
Si me jubilo en España, ¿dónde tributa mi pensión alemana?
Aquí Alemania es distinta de Reino Unido y conviene saberlo pronto. El convenio permite que las pensiones de la seguridad social alemana tributen también en Alemania cuando el derecho a percibirlas nace a partir del 31 de diciembre de 2014, con un límite del 5 % del importe bruto si nace entre 2015 y 2029, y del 10 % a partir de 2030. Ojo al condicionante temporal, porque deja fuera a casi todos los emigrantes retornados de los sesenta y setenta: si empezaste a cobrar la pensión antes de esa fecha, tributa solo en España. Y cuando Alemania sí puede gravarla, no lo hace reteniendo en nómina, sino liquidando: envía una declaración de impuestos que se corrige después, en España, con la deducción por doble imposición.