No eliges tú: elige Hacienda
En España estamos acostumbrados a que las ventajas familiares se apliquen solas: el mínimo por descendientes está en la declaración y no hay nada que decidir. En Alemania el planteamiento es distinto y por eso despista. Hay dos instrumentos para lo mismo —dejar sin gravar lo que cuesta mantener a un hijo— y la ley zanja el conflicto entre ambos con una comparación obligatoria que hace la administración, no el contribuyente.
Ese «bien lo uno, bien lo otro» es la clave. Durante el año cobras la ayuda mes a mes; al presentar la declaración, la oficina tributaria calcula tu impuesto de las dos maneras y se queda con la que te deje mejor. Si gana el mínimo, hay un paso más que sorprende a mucha gente: te lo aplica y te suma a la cuota la ayuda del año, para que no cobres las dos cosas. Esa suma es la razón por la que a algunas familias «les sube» la cuota justo en la casilla de los hijos, y no es un error del programa.
Las dos cuantías de 2026
Las cifras de este ejercicio son estas, y conviene fijarlas antes de comparar nada.
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Kindergeld por hijo y mes | 259 € |
| Kindergeld por hijo y año | 3.108 € |
| Mínimo vital del hijo, por progenitor | 3.414 € |
| Mínimo por cuidado, educación y formación, por progenitor | 1.464 € |
| Mínimo total por hijo en tributación conjunta | 9.756 € |
Puestas una al lado de la otra, la tentación es inmediata: 9.756 € de mínimo parecen mucho más que 3.108 € de ayuda, así que el mínimo debería ganar siempre. Es el error más extendido sobre este asunto, y viene de comparar magnitudes distintas. El mínimo no es dinero: es renta que deja de tributar. Lo que ahorra depende de tu tipo marginal, y solo cuando ese ahorro supera la ayuda cambia el resultado.
Dónde cambia el ganador
Esta es la tabla que responde a la pregunta que trae aquí a casi todo el mundo. Un matrimonio con un hijo y tributación conjunta, para distintas bases imponibles: lo que ahorra el mínimo frente a lo que da la ayuda.
| Base imponible conjunta | Ahorra el mínimo | Da el Kindergeld | Gana |
|---|---|---|---|
| 40.000 € | 2.224 € | 3.108 € | La ayuda |
| 60.000 € | 2.668 € | 3.108 € | La ayuda |
| 80.000 € | 3.006 € | 3.108 € | La ayuda |
| 86.050 € | 3.110 € | 3.108 € | El mínimo |
| 100.000 € | 3.344 € | 3.108 € | El mínimo |
| 140.000 € | 4.020 € | 3.108 € | El mínimo |
El cambio de ganador ocurre en torno a los 86.050 €, y aquí hay un matiz que merece la pena contar porque ninguna guía lo cuenta: no existe un euro exacto. La tarifa alemana obliga a redondear a la baja tanto la base como la cuota, y ese doble redondeo hace que la comparación oscile —gana, no gana, vuelve a ganar— a lo largo de una franja de unas decenas de euros, con 2 € de diferencia entre las dos opciones. Solo a partir de 86.136 € el mínimo gana ya sin vuelta atrás. Quien te dé un umbral al euro no está midiendo, está redondeando.
Y estas son las franjas para los tres primeros hijos, con la diferencia entre tributar conjuntamente y no hacerlo.
| Hijos | Matrimonio en conjunta | Cada progenitor por separado |
|---|---|---|
| Un hijo | 86.050 – 86.136 € | 43.025 – 43.068 € |
| Dos hijos | 90.934 – 90.958 € | 45.467 – 45.479 € |
| Tres hijos | 95.810 – 95.834 € | 47.905 – 47.917 € |
La columna de la derecha está justo a la mitad de la izquierda, y no es casualidad. A quien no tributa conjuntamente le corresponde medio mínimo por hijo, y la ley ordena computarle también medio Kindergeld en la comparación. Comparar medio mínimo contra la ayuda entera —el error natural— lleva a la conclusión falsa de que a un progenitor solo el mínimo no le gana nunca.
Una advertencia sobre las cifras de las tablas: son base imponible, no sueldo bruto. Entre una y otra median las cotizaciones sociales y los gastos deducibles, que en Alemania se llevan una parte importante, así que el sueldo al que corresponde ese cruce es bastante más alto. Para hacerte una idea del recorrido entre bruto y neto puedes usar nuestra calculadora de sueldo neto alemán.
Por qué no pedirlo nunca sale a cuenta
De la mecánica anterior sale la consecuencia más importante de toda la guía, y la que hace que valga la pena leerla aunque ganes mucho: si el mínimo resulta más favorable, lo que se suma a tu cuota es el derecho a la ayuda, no lo que hayas cobrado. La ley dice literalmente «der Anspruch auf Kindergeld», el derecho.
Traducido a la práctica: si no solicitas el Kindergeld porque das por hecho que «con lo que gano me lo van a quitar igual», te lo quitan igual —te lo suman a la cuota— y además no lo has cobrado. Pagas lo mismo que quien sí lo pidió y te quedas sin 3.108 € al año por hijo. Es el mismo razonamiento equivocado que hemos contado en la ayuda británica por hijo, donde la trampa es aún peor porque allí se pierden además créditos de pensión.
Hay, eso sí, un consuelo para quien se entera tarde. El pago solo se retrotrae 6 meses, pero los meses que se pierden por ese límite tampoco se te suman en la comparación: la ley los deja expresamente fuera. Se pierde el dinero, no se paga por él.
Lo que no espera a la comparación
Y aquí está el dato que casi nadie cuenta, ni siquiera en alemán. Aunque tu declaración acabe usando la ayuda porque no llegas al cruce, los mínimos por hijos sí se aplican siempre para calcular otras dos cosas: el recargo de solidaridad y el impuesto religioso. No esperan al resultado de la comparación, y no se aplican en la declaración anual, sino mes a mes, en tu propia nómina.
Es una ventaja silenciosa: no aparece en ninguna comunicación, no hay que pedirla y opera aunque en el impuesto sobre la renta acabe ganando la ayuda. Para que funcione, eso sí, tus hijos tienen que constar en tus datos de retención; si acabas de llegar y todavía no aparecen, es una de esas gestiones que se posponen y cuestan dinero cada mes. Si pagas impuesto religioso, más aún: ahí el porcentaje es del 8 o el 9 % de la cuota, según el Land.
Conviene no confundir esto con la retención del propio impuesto: los mínimos por hijos no reducen la Lohnsteuer de la nómina. Solo la base de esos dos recargos. La ventaja principal, si te corresponde, llega al declarar.
Hasta cuándo cuenta un hijo
La regla general es hasta los 18 años, pero hay dos prórrogas largas que interesan a cualquier familia con hijos mayores. Hasta los 21 si el hijo no trabaja y está inscrito como demandante de empleo en una oficina alemana; y hasta los 25 mientras cursa una formación o unos estudios, incluidas las transiciones cortas entre etapas y la espera de una plaza.
Sobre los hijos que ya trabajan circula un mito heredado de la normativa antigua: que se pierde el derecho si el hijo gana más de cierta cantidad. Ese límite de ingresos ya no existe. Lo que la ley mira hoy, y solo después de una primera formación completada, es el tipo de actividad: una jornada de hasta veinte horas semanales, un contrato de formación o un empleo de escasa cuantía no perjudican el derecho, gane lo que gane.
Si estáis en pleno permiso parental, la pieza que completa el cuadro es la del Elterngeld, donde la sorpresa llega por otro camino: está exento, pero encarece el resto de vuestras rentas.
Preguntas frecuentes
- ¿Tengo que elegir entre el Kindergeld y el mínimo por hijos?
- No, y es la primera confusión que conviene quitarse de encima. No hay casilla que marcar ni decisión que tomar: Hacienda alemana hace la comparación de oficio al liquidar tu declaración, calcula el impuesto con el mínimo por hijos y sin él, y se queda con lo que más te favorezca. Si el mínimo gana, aplica el mínimo y suma a tu cuota la ayuda que te correspondía durante el año.
- Si de todas formas me lo van a descontar, ¿me ahorro pedir el Kindergeld?
- Al contrario: no pedirlo es perder dinero. La ley compara el derecho a la ayuda, no lo que hayas cobrado en realidad, así que si el mínimo por hijos resulta más favorable te sumarán a la cuota el Kindergeld del año entero aunque no hayas visto un euro. Quien no lo solicita paga exactamente lo mismo y encima se queda sin la ayuda.
- ¿A partir de qué sueldo compensa el mínimo por hijos?
- Con un hijo y tributación conjunta, la comparación cambia de ganador alrededor de los 86.000 euros de base imponible, y no en un euro exacto sino en una franja de unas decenas de euros donde las dos opciones se diferencian en dos euros. Por debajo gana la ayuda mensual; por encima, el mínimo. Y ojo: hablamos de base imponible, que es bastante menos que el sueldo bruto, porque antes se restan cotizaciones y gastos.
- Estoy soltero y comparto la custodia. ¿Cambian los números?
- Cambian a la mitad, literalmente. A cada progenitor le corresponde la mitad del mínimo por hijo, y la ley dice que a quien tiene medio mínimo se le computa también medio Kindergeld en la comparación. Por eso su punto de cruce está en la mitad: en torno a los 43.000 euros de base imponible. Comparar medio mínimo contra la ayuda entera es el error que lleva a pensar que el mínimo no gana nunca.
- Me he enterado tarde del Kindergeld. ¿Puedo reclamar los meses pasados?
- El pago solo se retrotrae seis meses desde el mes en que presentas la solicitud, así que lo anterior se pierde. Ahora bien, hay un consuelo poco conocido: la ley no te suma en la comparación los meses que tenías reconocidos y no llegaron a pagarte por ese límite. Es decir, pierdes el dinero, pero no te lo cobran en la declaración como si lo hubieras recibido.
- Mis hijos viven en España y yo trabajo en Alemania. ¿Tengo derecho?
- Puede haberlo, por las reglas europeas de coordinación de prestaciones familiares, y suele resolverse con el pago de la diferencia entre la prestación española y la alemana cuando esta es mayor. Es un supuesto que depende de dónde trabaja cada progenitor y de qué se cobra en España, así que es de los pocos casos en los que conviene una consulta antes de dar nada por hecho.