El salario regulador es el importe salarial que la legislación laboral toma como base para calcular indemnizaciones, prestaciones y prorrateos. No coincide con el salario neto que aparece en la nómina ni con el salario base del convenio: incluye todos los conceptos salariales fijos percibidos por la persona trabajadora más la prorrata de las pagas extras generadas durante el periodo de referencia.
La composición del salario regulador incluye habitualmente: el salario base del convenio o pactado individualmente, los complementos personales fijos (antigüedad, plus por idiomas, complemento ad personam), los complementos del puesto si son fijos (responsabilidad, peligrosidad, nocturnidad cuando es habitual), la parte proporcional mensual de las pagas extras (dos pagas anuales prorrateadas a 12 meses, lo que equivale a sumar 1/12 del importe de cada paga extra al mes, 2/12 en total con dos pagas), y los pluses no salariales que la jurisprudencia ha considerado parte integrante del salario regulador (plus de transporte fijo, dietas habituales no exentas).
Quedan fuera del salario regulador las percepciones no salariales por su naturaleza (indemnizaciones por gastos, suplidos, dietas exentas en su parte normativa), las percepciones variables por bonus o productividad cuando no son habituales (objeto frecuente de litigio sobre si deben incluirse o no), las horas extras no estructurales, y las cantidades extraordinarias percibidas una sola vez. La inclusión o exclusión de partidas variables es uno de los puntos más litigiosos en las demandas de despido improcedente con indemnización elevada.
Caso práctico: una persona con salario base mensual de 1.800 €, antigüedad de 100 €, plus de transporte fijo de 50 € y dos pagas extras anuales equivalentes a 1.900 € cada una. El salario regulador mensual es: 1.800 + 100 + 50 + (1.900 × 2 / 12) = 1.950 + 316,67 = 2.266,67 €/mes. El salario regulador diario, dividiendo entre 30 días, es de 75,55 €. Sobre esa base se calculará la indemnización por despido en su caso.
El salario regulador tiene además relevancia para el cálculo de la base reguladora de prestaciones de la Seguridad Social (paro, IT, pensiones), aunque la fórmula varía entre conceptos. Para el paro contributivo, la base reguladora es el promedio de las bases de cotización de los 180 días anteriores al cese; para la IT por enfermedad común, la base de cotización del mes anterior; para la jubilación, el promedio de las bases de los últimos 25 años. La diferencia entre salario regulador y base reguladora puede ser significativa cuando hay percepciones no salariales que cotizan a un sistema y no al otro.
Para el cálculo paso a paso de la indemnización por despido consulta nuestra guía de despido improcedente →.