IBI · Huesca Tributo municipal Datos 2026

IBI Huesca
2026

Huesca aprueba sus ordenanzas fiscales 2026 (Pleno de 22 de diciembre de 2025) con un tipo IBI urbano del 0,75 %, en la franja media-alta del rango legal.

Por Cristian Corrales Fuentes: TRLHL (RDLeg 2/2004) y ordenanza fiscal municipal Revisado el

IBI en Huesca 2026: tipo urbano 0,75 % sobre valor catastral, bonificaciones VPO y familia numerosa según ordenanza fiscal vigente del Ayuntamiento de Huesca

Cuánto paga de IBI la vivienda media en Huesca

El Catastro tiene registradas en Huesca 29.472 viviendas, y su valor catastral medio en el padrón de 2026 es de 46.980 €. Con el tipo urbano de este año, del 0,75 %, esa vivienda media paga unos 350 € de IBI al año antes de bonificaciones.

Es el 23.º recibo más alto de las 46 capitales de régimen común, cuya mediana es de 350 €. El tipo por sí solo no ordena lo que se paga: una capital con un tipo bajo y valores catastrales altos puede cobrar más que otra con un tipo alto. La comparación completa, capital por capital, está en el mapa del IBI de la vivienda media en las capitales.

Tu recibo no tiene por qué coincidir: depende del valor catastral de tu vivienda, que figura en el propio recibo o en la Sede Electrónica del Catastro, y de las bonificaciones que tengas. Además, el garaje y el trastero con referencia catastral propia pagan un recibo aparte. Como referencia oficial, el recibo medio de todos los inmuebles urbanos de Huesca en 2025 (viviendas, garajes, trasteros, locales y naves) fue de 265 €.

El Impuesto sobre Bienes Inmuebles —el IBI de toda la vida— se aplica en Huesca a través de la Ordenanza Fiscal nº 1 reguladora del IBI - Huesca 2026. La aprobó el pleno municipal y se publicó en el BOP Huesca. Es un tributo municipal y directo que se paga cada año por ser propietario o usufructuario de un inmueble del término municipal.

Grava viviendas y locales urbanos, fincas rústicas y los llamados bienes de características especiales, una categoría residual que va desde centrales eléctricas hasta aeropuertos. El Ayuntamiento de Huesca fija el tipo de gravamen cada ejercicio dentro del margen que le concede la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (Real Decreto Legislativo 2/2004). Ese margen explica que el recibo de una misma vivienda cambie tanto de una ciudad a otra.

Tipos aplicables en Huesca

Modalidad Tipo Aplicación
IBI urbano 0,75 % Vivienda, locales comerciales, oficinas, suelo urbano
IBI rústico 0,592 % Fincas y suelo agrario
IBI BICE 0,86 % Bienes de Características Especiales (centrales eléctricas, aeropuertos, etc.)

Bonificaciones aplicables

Bonificación Cuantía Condiciones
VPO 50 % 3 años desde calificación definitiva (obligatorio art. 73.2 LRHL)
Familia numerosa 90 % Según el valor catastral de la vivienda habitual: 90 % hasta 25.360 €; 75 % hasta 45.205 €; 65 % hasta 63.945 €; 55 % hasta 83.790 €; 35 % hasta 102.535 €; por encima de esa cifra no hay bonificación. El Ayuntamiento la aplica de oficio con los listados del Instituto Aragonés de Servicios Sociales
Eficiencia energética — No la contempla la ordenanza
Autoconsumo solar 50 % Durante 4 años. Cómo solicitarla

Con placas solares. Con el recibo de la vivienda media de Huesca (350 €) y una instalación de 6.000 €, la bonificación supone unos 175 € al año, 700 € en total. Si la instalación termina en 2026, se suma la deducción del IRPF. Calcula lo que te ahorran las placas en Huesca.

Calcula tu IBI en Huesca

Introduce el valor catastral de tu vivienda para estimar la cuota del IBI en Huesca con el tipo urbano vigente de 2026 y las bonificaciones municipales (familia numerosa, VPO, autoconsumo) cuando correspondan. Es un cálculo orientativo sobre el valor catastral.

¿Y si el valor de tu recibo no cuadra con el inmueble, porque suma metros de más o una construcción que ya no existe? Esa corrección no se pide al Ayuntamiento de Huesca, sino al Catastro. En cómo recurrir el IBI por un valor catastral incorrecto están las vías, los plazos y la devolución de hasta cuatro años.

Ejemplo: vivienda con valor catastral 84.000 € en Huesca

Pilar Otal reside en un piso del barrio del Perpetuo Socorro, junto a la estación, en Huesca. La vivienda tiene un valor catastral de 84.000 €, una base imponible contenida propia de una capital pequeña con un parque residencial de carácter estacional y peso demográfico moderado.

Pilar Otal no tiene derecho a ninguna bonificación de la ordenanza: no es familia numerosa, la vivienda no es de protección oficial y su certificado energético no llega a la letra A. Así se construye, paso a paso, su recibo del IBI de 2026:

  • Base imponible (valor catastral): 84.000 €
  • Reducción por revisión catastral: 0 € (supuesto de una vivienda sin reducción)
  • Base liquidable: 84.000 €
  • Tipo Huesca: 0,75 %
  • Cuota íntegra: 630 € al año.

Si Pilar Otal tuviera título de familia numerosa podría pedir la bonificación de la ordenanza, que llega como máximo al 90 %.

El porcentaje no es el mismo para todos: según el valor catastral de la vivienda habitual: 90 % hasta 25.360 €; 75 % hasta 45.205 €; 65 % hasta 63.945 €; 55 % hasta 83.790 €; 35 % hasta 102.535 €; por encima de esa cifra no hay bonificación. El Ayuntamiento la aplica de oficio con los listados del Instituto Aragonés de Servicios Sociales. El que le corresponda se aplica sobre los 630 € de cuota íntegra.

Calendario de pago del IBI en Huesca en 2026

El IBI de Huesca se cobra dentro del periodo voluntario que aprueba cada año el calendario fiscal municipal. Estas son las fechas y opciones de pago vigentes para el ejercicio 2026:

Devengo
1 de enero de 2026 (titular en esa fecha)
Periodo voluntario
16 de junio – 16 de noviembre de 2026
Domiciliación
Domiciliados: primer plazo el 6 de julio y segundo plazo el 6 de octubre de 2026. IBI rústica: del 16 de septiembre al 16 de noviembre, cargo el 6 de octubre.
Recauda
Diputación Provincial de Huesca (Servicio de Gestión Tributaria y Recaudación), por delegación del Ayuntamiento de Huesca. Calendario fiscal 2026 de la Oficina Virtual Tributaria (entidad HUESCA)
Fuera de plazo
Recargo del periodo ejecutivo: 5 % si abonas la deuda completa antes de que te notifiquen la providencia de apremio, 10 % si pagas dentro del plazo que abre esa providencia y 20 % más intereses de demora a partir de ese momento (art. 28 LGT). Lo que determina el recargo no es el mero paso de los días, sino en qué punto del procedimiento pagas.

Fechas verificadas en fuente oficial (actualizado 06/09/2026).

El calendario lo fija cada Ayuntamiento y puede ajustarse durante el año: confirma siempre la fecha exacta en la sede electrónica municipal antes de que termine el periodo voluntario para evitar el recargo de apremio.

Análisis local en profundidad: el IBI de Huesca

Contexto: la fiscalidad inmobiliaria de Huesca en 2026

La política fiscal de Huesca para el ejercicio 2026 se mueve dentro de una pauta que define bien el carácter de esta capital altoaragonesa: la continuidad por encima del sobresalto.

Cuando el Ayuntamiento aprobó sus ordenanzas fiscales para el año, publicadas en el Boletín Oficial de la Provincia de Huesca del 22 de diciembre de 2025, lo hizo sin introducir cambios sustanciales en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles respecto al ejercicio anterior, manteniendo el tipo de gravamen urbano en el 0,75 % y preservando intacto el cuadro de bonificaciones que la ciudad ha consolidado a lo largo de los últimos presupuestos.

Esa estabilidad, lejos de ser un detalle menor, es en sí misma una decisión de gobierno: en una capital con un mercado inmobiliario poco efervescente y un padrón que apenas se mueve, congelar el tipo nominal equivale a renunciar a una vía rápida de ingresos para no tensar la carga sobre un vecindario que envejece y que percibe el recibo del IBI como uno de los pocos tributos verdaderamente visibles de su relación con el consistorio.

Conviene situar el IBI en el lugar que le corresponde dentro de las arcas oscenses.

Para cualquier ayuntamiento español de tamaño medio, y Huesca lo es con holgura, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles constituye la columna vertebral de la recaudación propia, el tributo que más dinero aporta de forma recurrente y previsible, muy por delante del impuesto de vehículos, de las tasas o de la plusvalía municipal, cuya volatilidad la hace mucho menos fiable como base presupuestaria.

Esa dependencia estructural explica por qué la cifra del tipo se negocia con tanto cuidado cada otoño: subirlo unas décimas alivia de inmediato la tesorería municipal, pero golpea de manera transversal a propietarios de toda condición, desde el pensionista del Casco Viejo hasta el matrimonio joven que acaba de hipotecarse en el ensanche. Mantenerlo, en cambio, traslada el mensaje de que la corporación prefiere apretar otras tuercas antes que tocar el bolsillo del contribuyente inmobiliario.

Un dato que conviene precisar con la Estadística catastral del Catastro es el nivel real del valor catastral de la vivienda oscense: con una media de 46.980 euros, se sitúa entre los más bajos de España, el puesto 39 de las 46 capitales de régimen común, muy por debajo de lo que costaría comprar ese mismo inmueble en el mercado libre.

La última revisión catastral de Huesca data de 2001, una antigüedad media dentro del panorama nacional —el puesto 25 de 46—, ni especialmente reciente ni singularmente vieja, de modo que el desfase entre valor catastral y precio de mercado en Huesca responde sobre todo al nivel bajo de sus valores y no a una ponencia particularmente antigua.

El tipo de gravamen del 0,75 % en perspectiva

El tipo del 0,75 % que Huesca aplica a los inmuebles urbanos en 2026 merece una lectura matizada, porque sin ser el más elevado del país tampoco se queda cerca del suelo legal que permite la Ley Reguladora de las Haciendas Locales.

Conviene recordar que la horquilla que el legislador concede a los municipios para los bienes urbanos arranca en el 0,4 % y llega hasta el 1,1 %, de manera que el 0,75 % oscense se sitúa por encima del punto medio de ese recorrido, en lo que cabría describir como una franja media-alta del abanico nacional.

Para una capital de provincia, esa posición revela una voluntad de sostener la recaudación con cierta firmeza: Huesca no llega a exprimir el margen superior de la horquilla, pero se aleja con claridad de la moderación, equilibrio que se explica porque el componente residencial de la ciudad, con un peso notable de segundas residencias y de vivienda estacional vinculada al entorno pirenaico, garantiza una base de inmuebles amplia sobre la que repartir una carga comparativamente más exigente.

El recorrido reciente del tipo confirma esa filosofía de pulso firme. Lejos de los vaivenes que han sufrido otras capitales obligadas a subir el IBI de golpe para cuadrar presupuestos tensionados, Huesca ha mantenido su gravamen urbano estable en el tramo alto de su recorrido habitual, sin sacudidas, en una secuencia de ejercicios que dibuja una línea casi plana.

La siguiente tabla reconstruye esa evolución y, sobre todo, sitúa el 0,75 % oscense frente a sus referencias aragonesas más inmediatas, porque es en la comparación intraterritorial donde el dato cobra todo su sentido y donde se aprecia la asimetría que define la fiscalidad inmobiliaria de la comunidad.

Capital aragonesa Tipo IBI urbano 2026 Cuota orientativa (200.000 € catastrales) Posición relativa
Huesca 0,75 % 1.500 € Franja media-alta nacional
Teruel 0,444 % 888 € Por debajo de Huesca
Zaragoza 0,4 % 800 € Tipo mínimo legal

La fotografía que ofrece la tabla es elocuente y describe la geografía fiscal aragonesa, y aquí Huesca resulta la sorpresa del trío.

Zaragoza, la capital concentrada que aglutina a más de la mitad de la población de toda la comunidad, se permite aplicar el tipo mínimo legal del 0,4 % porque su enorme parque inmobiliario le proporciona una recaudación gigantesca aun con el gravamen más bajo posible; le basta con poco porcentaje sobre muchísimos recibos.

Teruel, con el 0,444 %, se queda apenas por encima de ese suelo legal, en la franja baja del mapa nacional. Huesca, en cambio, es la que más aprieta de las tres: su 0,75 % supera con holgura tanto al turolense como al de la capital autonómica, y sitúa a la ciudad altoaragonesa como la que exige el esfuerzo fiscal más alto del trío.

Por una misma vivienda de 200.000 euros de valor catastral, Huesca cobra 1.500 euros frente a los 888 de Teruel y los 800 de Zaragoza, una diferencia de hasta 700 euros anuales que desmiente la imagen de capital de interior fiscalmente contenida y confirma que, dentro de Aragón, es Huesca quien sostiene el tipo urbano más exigente.

Las bonificaciones de Huesca al detalle

El cuadro de bonificaciones que la ordenanza oscense mantiene vigente en 2026 no es especialmente extenso, pero sí está bien orientado hacia los colectivos y las conductas que el Ayuntamiento quiere proteger o incentivar.

La pieza más relevante para las economías domésticas es la bonificación por familia numerosa, que no consiste en un porcentaje plano sino en una escala que decrece según el valor catastral de la vivienda habitual: el 90 % hasta 25.360 euros, el 75 % hasta 45.205 euros, el 65 % hasta 63.945 euros, el 55 % hasta 83.790 euros y el 35 % hasta 102.535 euros, sin bonificación por encima de esa cifra.

El Ayuntamiento la aplica de oficio a partir de los listados que le remite el Instituto Aragonés de Servicios Sociales, de modo que solo quien no figure en ellos debe solicitarla expresamente, y es compatible con las demás bonificaciones que recoge la ordenanza.

La segunda gran bonificación es la aplicable a las viviendas de protección oficial, y en Huesca va bastante más allá del mínimo legal: el 50 % durante los cinco primeros periodos impositivos posteriores a la calificación definitiva y el 25 % durante los cinco siguientes, de modo que el beneficio se extiende, en total, a lo largo de una década, para sostener el atractivo de la vivienda protegida en una ciudad donde el acceso asequible a la vivienda es una preocupación creciente.

El propietario de una VPO oscense debe igualmente instar el reconocimiento del beneficio aportando la cédula de calificación correspondiente, sin que la administración lo conceda automáticamente.

El tercer incentivo, significativo tanto por su cuantía como por su orientación, es la bonificación del 50 % por autoconsumo solar, dirigida a premiar a quienes instalan sistemas de aprovechamiento de la energía solar en sus inmuebles durante los cuatro periodos impositivos siguientes a la instalación.

Se concede una sola vez por inmueble, exige una potencia mínima de 1,2 kilovatios por cada 100 metros cuadrados construidos, no se aplica cuando la instalación responde a una obligación normativa previa y, al no operar de oficio, el propietario debe solicitarla expresamente.

Conviene subrayar, para no inducir a error al lector oscense, que la ordenanza de Huesca no contempla en su redacción vigente una bonificación específica por eficiencia energética del edificio como categoría autónoma distinta del autoconsumo, ni un recargo sobre las viviendas desocupadas, dos figuras que sí aparecen en otras capitales pero que aquí no forman parte del esquema fiscal, lo que mantiene la ordenanza oscense en un registro de bonificaciones clásico y sin penalizaciones añadidas sobre la vivienda vacía.

Caso práctico local: un propietario oscense con su factura real

Para aterrizar todo lo anterior en una situación reconocible, imaginemos a un vecino de Huesca, propietario de un piso en una de las zonas residenciales consolidadas de la ciudad, cuyo inmueble tiene asignado un valor catastral de 200.000 euros.

Aplicando el tipo urbano del 0,75 % que rige en 2026, la cuota íntegra del Impuesto sobre Bienes Inmuebles que figurará en su recibo asciende a 1.500 euros anuales, una cifra que constituye el punto de partida sobre el que después podrán operar, en su caso, las bonificaciones a las que tenga derecho.

Esos 1.500 euros, conviene insistir, sitúan a este propietario en la franja media-alta del rango nacional, muy por encima de los 800 euros que abonaría por un inmueble equivalente en Zaragoza, donde el tipo mínimo legal abarata el recibo, lo que ilustra hasta qué punto la geografía importa a la hora de fijar la carga.

Construyamos ahora un itinerario de bonificación verosímil. La familia numerosa por valor catastral de la vivienda habitual tiene, en Huesca, un límite que conviene tener presente antes de ilusionarse con el ahorro: la escala solo llega hasta 102.535 euros de valor catastral, de modo que la vivienda de 200.000 euros del ejemplo anterior no tiene derecho a ninguna bonificación por este concepto y paga la cuota íntegra de 1.500 euros.

El beneficio sí opera, en cambio, sobre inmuebles de menor valor: una vivienda con 80.000 euros de valor catastral genera una cuota de 600 euros que, con el 55 % de bonificación —el tramo que corresponde a ese valor—, baja hasta 270 euros.

Lo que sí beneficia por igual a cualquier vivienda, con independencia de su valor catastral, es el autoconsumo solar: si el propietario del piso de 200.000 euros instala placas fotovoltaicas y solicita la bonificación, su cuota de 1.500 euros se reduce al 50 %, hasta 750 euros, durante los cuatro periodos impositivos siguientes a la instalación.

La moraleja es nítida: en Huesca la familia numerosa protege sobre todo a la vivienda modesta, mientras que la bonificación solar alcanza a cualquier propietario, y en ambos casos el ahorro depende de que el interesado conozca sus derechos y los ejercite en plazo.

Calendario, domiciliación y recargos en Huesca

El calendario de cobro del IBI es una información práctica que el contribuyente oscense necesita tener clara para evitar sustos, porque el devengo del impuesto se produce siempre el 1 de enero —fecha en la que queda fijado quién es el sujeto pasivo y cuáles son las características del inmueble que determinan la cuota— pero el pago en periodo voluntario se concentra en una ventana muy concreta.

En el caso de Huesca, el periodo voluntario de cobro del IBI urbano se extiende, según el calendario fiscal de la Diputación Provincial, del 16 de junio al 16 de noviembre de 2026, de manera que el propietario dispone de una ventana de cinco meses, desde el arranque del verano hasta bien entrado el otoño, para hacer frente al pago antes de que la deuda entre en vía ejecutiva.

El IBI rústico, por su parte, se cobra en un tramo más corto, del 16 de septiembre al 16 de noviembre.

La domiciliación bancaria del recibo es, sin duda, la fórmula más cómoda y recomendable para cualquier propietario: en Huesca los recibos domiciliados se cargan en dos plazos automáticos, el primero el 6 de julio y el segundo el 6 de octubre de 2026 (también el 6 de octubre en el caso del IBI rústico), lo que elimina el riesgo de olvidar el pago y caer en el recargo. El calendario de la Diputación no recoge, en cambio, una bonificación adicional por el simple hecho de domiciliar.

Cuando el contribuyente no abona el recibo dentro del periodo voluntario, la maquinaria recaudatoria se pone en marcha con las consecuencias que prevé la Ley General Tributaria.

Una vez iniciado el periodo ejecutivo, el artículo 28 de la Ley 58/2003 establece un sistema escalonado de recargos que conviene conocer para medir el coste de la demora: un recargo ejecutivo del 5 % si se satisface la deuda antes de la notificación de la providencia de apremio, un recargo de apremio reducido del 10 % si se paga dentro de los plazos abiertos tras esa notificación, y un recargo de apremio ordinario del 20 % en los casos restantes, este último compatible además con los intereses de demora que se devenguen.

La lección para el oscense es clara: dejar pasar el plazo del 16 de junio al 16 de noviembre puede convertir una factura de 1.500 euros en una considerablemente más onerosa, motivo de sobra para domiciliar el recibo o anotar la fecha con tiempo.

IBI, despoblación y segunda residencia en una capital de interior

Huesca pertenece a esa categoría de capitales de provincia del interior peninsular que cargan sobre sus hombros el doble reto del envejecimiento y de la presión demográfica del territorio que las rodea, una circunstancia que condiciona de forma decisiva cómo se diseña y se percibe el Impuesto sobre Bienes Inmuebles.

En un contexto en el que la provincia altoaragonesa convive con extensas comarcas en proceso de despoblación, la capital actúa como polo de concentración de servicios y de población relativamente estable, pero su mercado inmobiliario arrastra un componente residencial estacional muy marcado, alimentado por la cercanía del Pirineo y por el peso de las segundas residencias que solo se habitan en determinadas épocas del año.

Ese rasgo tiene una traducción fiscal directa: una parte no desdeñable del padrón de inmuebles oscense corresponde a viviendas cuyo titular no está empadronado en la ciudad, lo que ensancha la base recaudatoria del IBI —porque esos propietarios pagan su recibo igual que cualquier residente— sin que el Ayuntamiento tenga que prestarles el mismo nivel de servicios continuados que reclama un vecino permanente.

Esa asimetría entre quien reside y quien solo posee explica buena parte de la lógica que sostiene un tipo medio-alto como el 0,75 %.

El Ayuntamiento puede permitirse sostener un gravamen por encima de la media precisamente porque la presencia de segundas residencias y de propietarios no empadronados amplía el número de recibos sobre los que reparte la carga, de manera que una parte relevante de esa recaudación más exigente recae sobre patrimonios que no consumen servicios municipales de forma continuada, y no exclusivamente sobre las espaldas del vecindario censado.

Al mismo tiempo, esta dependencia de un parque inmobiliario en parte estacional introduce una fragilidad de fondo: en una ciudad con reto demográfico, donde el padrón crece poco y envejece, la salud de la recaudación depende de que el mercado de la vivienda no se contraiga y de que la base catastral no quede tan desfasada que termine forzando una revisión general con efectos delicados sobre unos propietarios mayores y de rentas a menudo modestas.

En este marco, la decisión oscense de no incorporar un recargo sobre las viviendas desocupadas —una figura que la legislación permite y que algunas capitales han activado para presionar la salida de inmuebles vacíos al mercado— resulta coherente con su realidad demográfica.

Aplicar ese recargo en una ciudad donde buena parte de las viviendas sin ocupación permanente son en realidad segundas residencias de uso estacional, y no inmuebles especulativamente retenidos, penalizaría precisamente al colectivo de propietarios vinculados al territorio que ayudan a sostener la base recaudatoria.

La política fiscal oscense, en suma, no es casual, sino la respuesta calculada de una capital de interior que conoce su tejido residencial: sostiene un tipo por encima de la media precisamente porque una parte de la base tributa sin consumir servicios continuados, sin renunciar por ello a preservar el equilibrio con los propietarios de los que depende su tesorería.

Para quien quiera anticipar el importe exacto que le corresponderá según el valor catastral de su inmueble, resulta útil apoyarse en la calculadora de IBI, que permite cruzar la base imponible con el tipo vigente y estimar la cuota antes de recibir el documento de cobro.

Y para verificar la literalidad de los tipos, las bonificaciones y los plazos aquí descritos, la referencia indiscutible es siempre el texto oficial publicado por el consistorio en la Ordenanza Fiscal nº 1 reguladora del IBI de Huesca para 2026, aprobada y publicada en el Boletín Oficial de la Provincia el 22 de diciembre de 2025, cuyo contenido prevalece sobre cualquier resumen divulgativo y debe consultarse ante cualquier duda sobre la aplicación concreta de un beneficio fiscal a una situación particular.

Preguntas frecuentes sobre IBI en Huesca

¿Cuánto se paga de IBI de media en Huesca?

Una vivienda de valor catastral medio en Huesca (46.980 € en el padrón catastral de 2026) paga unos 350 € al año con el tipo urbano del 0,75 %, antes de bonificaciones. Es una estimación con datos de la Dirección General del Catastro: tu recibo depende del valor catastral de tu vivienda y de tus bonificaciones, y el garaje o el trastero con referencia propia pagan aparte.

¿Cuál es el tipo de IBI urbano en Huesca para 2026?

0,75 % sobre el valor catastral de la vivienda. Es el tipo aprobado por la ordenanza fiscal vigente del Ayuntamiento de Huesca, publicado en el BOP Huesca. Huesca aprueba sus ordenanzas fiscales 2026 (Pleno de 22 de diciembre de 2025) con un tipo IBI urbano del 0,75 %, en la franja media-alta del rango legal.

¿Cuánto pago de IBI por una vivienda de valor catastral 200.000 € en Huesca?

Sin bonificaciones, la cuota orientativa es de 1.500 € (0,75 % × 200.000 €). Si tienes derecho a bonificación familia numerosa (90 %), VPO (50 %) o autoconsumo solar, la cuota efectiva puede reducirse hasta un 90 %.

¿Hay recargo por viviendas vacías en Huesca?

Actualmente la ordenanza fiscal vigente de Huesca no recoge recargo por viviendas desocupadas. El Ayuntamiento puede aprobarlo modificando la ordenanza; desde la Ley 12/2023 del Derecho a la Vivienda solo alcanza a titulares de cuatro o más inmuebles, y la modificación tendría que publicarse en el boletín oficial antes de aplicarse. Consulta la última ordenanza en el BOP Huesca. Qué capitales lo tienen y a quién alcanza, en el estudio del recargo en las 50 capitales.

¿Hay bonificación de IBI para familia numerosa en Huesca?

Sí, bonificación de hasta el 90 % sobre la cuota íntegra del IBI de la vivienda habitual del titular familia numerosa. Según el valor catastral de la vivienda habitual: 90 % hasta 25.360 €; 75 % hasta 45.205 €; 65 % hasta 63.945 €; 55 % hasta 83.790 €; 35 % hasta 102.535 €; por encima de esa cifra no hay bonificación.

El Ayuntamiento la aplica de oficio con los listados del Instituto Aragonés de Servicios Sociales. La bonificación es potestativa: cada Ayuntamiento decide aplicarla y fija los porcentajes y condiciones.

¿Cuándo se paga el IBI en Huesca?

Periodo voluntario: 16 de junio – 16 de noviembre de 2026. El IBI se devenga el 1 de enero (el titular en esa fecha es el sujeto pasivo). Puedes pagar en oficinas, vía web municipal o por domiciliación bancaria. Recauda: Diputación Provincial de Huesca (Servicio de Gestión Tributaria y Recaudación), por delegación del Ayuntamiento de Huesca. Calendario fiscal 2026 de la Oficina Virtual Tributaria (entidad HUESCA).

Pasado el plazo se entra en periodo ejecutivo (art. 28 LGT). El recargo es del 5 % si pagas la deuda completa antes de que te notifiquen la providencia de apremio. Sube al 10 % si pagas dentro del plazo que abre esa providencia, y al 20 % más intereses de demora a partir de ese momento.

¿Quién paga el IBI: propietario o inquilino?

El IBI lo paga siempre el titular del inmueble (propietario o usufructuario), no el inquilino. Aunque en el contrato de alquiler se pacte que el inquilino reembolse el IBI al propietario, la obligación tributaria frente al Ayuntamiento es del titular. Si vendes la vivienda durante el año, el IBI lo paga el propietario a 1 de enero (es habitual pactar prorrateo en escritura, pero el Ayuntamiento solo se dirige al titular registral).