El Impuesto sobre el Patrimonio vigente en Canarias se sostiene sobre dos pilares: la Ley 19/1991 estatal, que sigue siendo el marco común supletorio, y la Decreto Legislativo 1/2009, de 21 de abril, texto refundido tributos cedidos de Canarias autonómica, publicada en el BOC. Pocos tributos viven una dispersión territorial tan llamativa como este: hay comunidades donde nadie llega a pagarlo y otras que mantienen un tramo adicional para los patrimonios más altos, así que el lugar de residencia se convierte en una variable más relevante incluso que la composición del propio patrimonio. Las comunidades autónomas de régimen común tienen margen para modificar el mínimo exento, la tarifa y las bonificaciones en cuota dentro del marco de la Ley 22/2009 de cesión de tributos, lo que explica el mapa actual de cuotas tan dispares.
Lo que dice la ley — texto literal
1. En el Impuesto sobre el Patrimonio, las Comunidades Autónomas podrán asumir competencias normativas sobre:
a) Mínimo exento.
b) Tipo de gravamen.
c) Deducciones y bonificaciones de la cuota.
Tarifa del Impuesto sobre el Patrimonio en Canarias
La tarifa aplicable es progresiva por tramos, en su modalidad estatal subsidiaria. Conviene matizar un detalle que suele despistar al contribuyente que se asoma por primera vez al impuesto: el tipo marginal de cada tramo no grava el patrimonio total, sino únicamente la parte de la base liquidable que excede del límite inferior del tramo correspondiente. La cuota íntegra es, por tanto, la suma de los importes que aporta cada tramo, no el resultado de aplicar el tipo más alto al conjunto del patrimonio.
| Tramo (base liquidable) | Tipo marginal |
|---|---|
| 0 € → 167.129,45 € | 0,2 % |
| 167.129,45 € → 334.252,88 € | 0,3 % |
| 334.252,88 € → 668.499,75 € | 0,5 % |
| 668.499,75 € → 1.336.999,51 € | 0,9 % |
| 1.336.999,51 € → 2.673.999,01 € | 1,3 % |
| 2.673.999,01 € → 5.347.998,03 € | 1,7 % |
| 5.347.998,03 € → 10.695.996,06 € | 2,1 % |
| 10.695.996,06 € → en adelante | 3,5 % |
| Concepto | Valor (%) |
|---|---|
| Canarias | 3.5 |
| Illes Balears | 3.45 |
| Andalucía | 0 |
- Canarias: Sin bonif.
- Baleares: Sin bonif.
- Andalucía: 100 %
Bonificación general
Canarias no ha aprobado bonificación general autonómica del IP. Aplica íntegramente la normativa estatal.
Compatibilidad con el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas
El Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas —el ITSGF por su acrónimo habitual en la prensa especializada— es un tributo estatal creado por la Ley 38/2022 y prorrogado para 2026 que grava patrimonios netos superiores a 3.000.000 €. Afecta directamente a los residentes en Canarias que se sitúan por encima de ese umbral, y conviven con el Impuesto sobre el Patrimonio autonómico mediante un sistema de deducciones que merece la pena entender bien.
Dado que Canarias no aplica bonificación autonómica, los grandes patrimonios terminan pagando el Impuesto sobre el Patrimonio al tipo que les corresponda en la tarifa. El ITSGF estatal, por su parte, deduce de su cuota lo ya ingresado por el tributo autonómico, lo que en la práctica reduce su impacto a los casos en que la cuota estatal supera a la autonómica.
Análisis local: Patrimonio en Canarias
Contexto histórico-normativo del Impuesto sobre el Patrimonio en Canarias
El Impuesto sobre el Patrimonio en el archipiélago se rige por una paradoja que conviene aclarar desde la primera línea, porque condiciona todo lo demás: Canarias es una de las comunidades fiscalmente más singulares de España —dispone de un Régimen Económico y Fiscal propio, reconocido incluso en la Constitución a través de su disposición adicional tercera— y, sin embargo, en lo que toca al Impuesto sobre el Patrimonio se comporta como una comunidad de régimen común perfectamente ortodoxa. No hay aquí norma foral, ni concierto, ni convenio, ni cupo, como sí ocurre en el País Vasco o en Navarra. El patrimonio de los residentes canarios tributa exactamente bajo el mismo armazón que el de un vecino de Murcia o de Castilla y León, con las competencias normativas que el Estado cedió a las comunidades autónomas a través de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas y de la Ley 22/2009, de cesión de tributos.
La pieza que vertebra la regulación autonómica es el Decreto Legislativo 1/2009, de 21 de abril, por el que se aprobó el Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes dictadas por la Comunidad Autónoma de Canarias en materia de tributos cedidos. Esa norma, publicada en el Boletín Oficial de Canarias y recogida también en el Boletín Oficial del Estado, ordenó en un único cuerpo legal las decisiones que el Parlamento canario había ido adoptando sobre los impuestos cedidos —Sucesiones y Donaciones, Transmisiones Patrimoniales, Actos Jurídicos Documentados y Patrimonio—. En materia de Patrimonio, su artículo 29 contiene la única decisión sustantiva que el legislador autónomo ha querido tomar: fijar el mínimo exento. Y lo fijó precisamente en la cifra que el Estado establece con carácter subsidiario, 700.000 euros, de modo que el ejercicio de la competencia no se tradujo en desviación alguna respecto del estándar estatal.
Esa contención es deliberada y tiene raíces históricas. Canarias ha cultivado durante décadas un relato de baja presión fiscal indirecta —el IGIC frente al IVA, el AIEM, las bonificaciones a la inversión—, pero ese relato no se ha trasladado nunca a la imposición patrimonial directa. Cuando en 2008 el Estado vació el impuesto mediante una bonificación estatal del 100 % y, más tarde, lo restableció en 2011 a través del Real Decreto-ley 13/2011, Canarias no aprovechó la reactivación para introducir bonificación autonómica alguna, a diferencia de lo que hizo Madrid en 2008 o de lo que ensayó Andalucía durante 2022 y 2023. El archipiélago mantuvo el tributo vivo y plenamente exigible al estándar.
La particularidad estructural: una comunidad de bajísima fiscalidad indirecta que nunca tocó el Patrimonio
La tesis que distingue a Canarias del resto de comunidades autónomas no es lo que su Parlamento hizo con el Impuesto sobre el Patrimonio, sino lo que decidió no hacer. El Régimen Económico y Fiscal canario es uno de los marcos de menor presión fiscal de la Unión Europea para la imposición sobre el consumo y sobre la actividad empresarial. El tipo general del IGIC es del 7 %, frente al 21 % del IVA peninsular; existe la Zona Especial Canaria con un tipo de Sociedades reducido del 4 %; opera la Reserva para Inversiones en Canarias; y rige el Arbitrio sobre Importaciones y Entregas de Mercancías. Cualquier observador esperaría que una comunidad con semejante vocación de archipiélago de baja tributación hubiese suprimido o bonificado también el Impuesto sobre el Patrimonio. No lo hizo.
Es imprescindible deshacer aquí un equívoco recurrente, porque es el corazón del análisis canario. El IGIC, columna vertebral del REF, es un impuesto indirecto sobre el consumo, hermano insular del IVA; no grava la riqueza ni el patrimonio neto. El Impuesto sobre el Patrimonio, en cambio, es un tributo directo, personal y subjetivo que recae sobre el valor neto del conjunto de bienes y derechos de la persona física a 31 de diciembre. Son figuras de naturaleza opuesta, y la ventaja que el REF concede en materia de IGIC no proyecta ningún beneficio sobre la tributación patrimonial del residente canario. Quien tenga un patrimonio sujeto en Tenerife o en Las Palmas lo declarará bajo las mismas reglas, y con la misma factura potencial, que un residente peninsular en una comunidad sin bonificación. Conviene insistir: el REF no afecta al Impuesto sobre el Patrimonio ni directa ni indirectamente.
El rasgo diferencial canario es, por tanto, de coherencia técnica con el régimen común y de ausencia de competencia fiscal a la baja en el patrimonio. El legislador autónomo asume el mínimo exento estatal de 700.000 euros, deja intacta la exención de la vivienda habitual hasta 300.000 euros y, sobre todo, no aprueba una tarifa propia. La consecuencia jurídica de esta última omisión es la más relevante de todas: por aplicación del artículo 31 de la Ley 19/1991 estatal, cuando una comunidad no establece escala propia se aplica la tarifa estatal subsidiaria, que arranca en el 0,2 % para los primeros tramos de base liquidable y escala progresivamente hasta el 3,5 % para los patrimonios que, una vez restado el mínimo exento, superan los 10,7 millones de euros de base liquidable.
Cifras clave verificables del Patrimonio en Canarias
La radiografía estadística confirma que Canarias es una comunidad de patrimonio declarado relativamente modesto en comparación con las grandes plazas peninsulares, pese a la enorme concentración inmobiliaria turística del territorio —buena parte de esa riqueza está en manos de no residentes o de sociedades, que tributan por reglas distintas—. Los datos de la Estadística de los declarantes del Impuesto sobre el Patrimonio que publica la Agencia Tributaria permiten situar el archipiélago dentro del conjunto nacional.
| Concepto (Canarias, régimen común) | Magnitud |
|---|---|
| Declarantes del Impuesto sobre el Patrimonio (orden de magnitud reciente) | en torno a 6.500 |
| Declaraciones con cuota positiva a ingresar | aprox. 5.600 |
| Cuota media de las declaraciones con resultado positivo | aprox. 6.060 € |
| Mínimo exento autonómico (art. 29 D.Leg. 1/2009) | 700.000 € |
| Exención de la vivienda habitual | hasta 300.000 € |
| Tarifa aplicable | estatal subsidiaria (0,2 % – 3,5 %) |
| Bonificación general autonómica sobre la cuota | ninguna |
| Umbral del Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas | patrimonio neto > 3.000.000 € |
La lectura comparativa es elocuente. Mientras comunidades como Cataluña, Madrid o Baleares concentran cuotas medias muy superiores por la presencia de grandes patrimonios, la cuota media canaria de poco más de seis mil euros la sitúa entre las más contenidas del país. Esto se explica por la composición del patrimonio sujeto: predominio de la vivienda —protegida por el mínimo exento y por la exención de 300.000 euros de la habitual— sobre los activos financieros y empresariales de gran cuantía. La recaudación del tributo en el archipiélago es, en términos relativos, una fracción menor del conjunto de ingresos tributarios autonómicos, dominados por el IGIC y por el tramo cedido del IRPF. Las cifras de declarantes deben tomarse como órdenes de magnitud, pues oscilan año a año según la coyuntura inmobiliaria y bursátil.
Caso práctico canario: un patrimonio inmobiliario en la costa tinerfeña
Conviene un ejemplo propio del perfil insular, distinto de los supuestos genéricos de grandes fortunas. Imaginemos a doña Carmen, residente en Santa Cruz de Tenerife, jubilada, con el siguiente patrimonio neto a 31 de diciembre: una vivienda habitual valorada en 360.000 euros; un apartamento turístico en el sur de la isla por 540.000 euros, libre de cargas; depósitos y fondos de inversión por 320.000 euros; y un vehículo por 25.000 euros. No tiene deudas significativas.
El cálculo sigue paso a paso la mecánica del régimen común aplicable en Canarias. De la vivienda habitual, los primeros 300.000 euros están exentos, de modo que solo computan 60.000 euros. El apartamento turístico, al no ser vivienda habitual, computa íntegro por sus 540.000 euros. Sumamos los activos financieros (320.000 euros) y el vehículo (25.000 euros). La base imponible asciende así a 945.000 euros. Aplicado el mínimo exento autonómico de 700.000 euros —idéntico al estatal—, la base liquidable queda en 245.000 euros.
Sobre esa base liquidable se proyecta la tarifa estatal subsidiaria. El primer tramo, hasta 167.129,45 euros, se grava al 0,2 %, lo que arroja unos 334 euros; el exceso, unos 77.870 euros, tributa al 0,3 % del segundo escalón, en torno a 234 euros. La cuota íntegra resultante se mueve, así, en el entorno de los 560 a 570 euros anuales —una cifra coherente con la cuota media canaria reflejada en la tabla anterior—. Doña Carmen no queda afectada por el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, puesto que su patrimonio neto sujeto no alcanza los 3 millones de euros que activan ese gravamen estatal complementario. El caso ilustra el patrón insular típico: patrimonios medios sostenidos sobre el ladrillo, donde la segunda residencia o el inmueble turístico es lo que empuja la base por encima del umbral, y donde la factura final es comparativamente modesta porque la tarifa estatal es suave en los primeros escalones.
Jurisprudencia relevante
El episodio jurisprudencial decisivo de los últimos años no es propiamente canario, pero proyecta sus efectos sobre todos los contribuyentes del archipiélago con patrimonios elevados. La Sentencia del Tribunal Constitucional 11/2024, de 18 de enero, dictada por el Pleno, desestimó el recurso de inconstitucionalidad que la Comunidad de Madrid había interpuesto contra el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas. El Constitucional avaló la figura, rechazando que vulnerase la autonomía financiera de las comunidades o el principio de no confiscatoriedad, y razonando que el tributo persigue un fin legítimo de recaudación y armonización. A esa resolución cabecera siguieron pronunciamientos en idéntico sentido que despacharon los recursos de otras comunidades, consolidando una doctrina constitucional uniforme sobre la validez del gravamen complementario al Patrimonio.
En paralelo, la doctrina del Tribunal Supremo ha venido perfilando dos cuestiones que afectan de lleno al contribuyente canario. La primera es la prueba de la residencia habitual, determinante para saber qué normativa autonómica resulta aplicable y para evitar deslocalizaciones puramente formales; conforme a la doctrina general, lo relevante es el centro de intereses vitales y no la mera inscripción padronal. La segunda es el alcance de la exención de los bienes y participaciones afectos a la actividad económica y de la empresa familiar del artículo 4 de la Ley 19/1991, donde la doctrina ha ido depurando el requisito de la principal fuente de renta y el ejercicio efectivo de funciones de dirección debidamente remuneradas. Para Canarias, comunidad sin tarifa ni bonificación propias, esta doctrina estatal sobre exenciones es el verdadero terreno de planificación lícita, pues en las islas no hay ningún beneficio autonómico que invocar.
Timeline normativo
- 1991 — Ley 19/1991, de 6 de junio, del Impuesto sobre el Patrimonio (BOE de 7 de junio de 1991): marco estatal que define el hecho imponible, las exenciones, el mínimo exento subsidiario y la tarifa subsidiaria.
- 1994 — Ley 19/1994, de 6 de julio, de modificación del Régimen Económico y Fiscal de Canarias (BOE de 7 de julio de 1994): consagra el marco fiscal singular del archipiélago, ajeno por completo a la imposición patrimonial directa.
- 2009 — Decreto Legislativo 1/2009, de 21 de abril (Boletín Oficial de Canarias y BOE): refunde la normativa autonómica de tributos cedidos y fija en su artículo 29 el mínimo exento del Patrimonio en 700.000 euros.
- 2011 — Real Decreto-ley 13/2011, de 16 de septiembre: restablece la exigencia efectiva del impuesto tras la bonificación estatal del 100 % vigente desde 2008.
- 2021 — Ley 11/2021, de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal: suprime el carácter temporal con que se venía prorrogando el restablecimiento y consolida la exigencia del impuesto con vocación indefinida.
- 2022 — Ley 38/2022, de 27 de diciembre (BOE de 28 de diciembre de 2022): crea el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas para patrimonios netos superiores a 3 millones de euros.
- 2024 — STC 11/2024, de 18 de enero: el Tribunal Constitucional declara conforme a la Constitución el Impuesto Temporal de Solidaridad.
Lo que cambió en 2025-2026
El bienio 2025-2026 no ha traído modificaciones autonómicas en Canarias: el artículo 29 del Decreto Legislativo 1/2009 sigue intacto, el mínimo exento permanece en 700.000 euros y el Parlamento canario no ha aprobado ni tarifa propia ni bonificación general sobre la cuota. La estabilidad es la nota dominante. El cambio relevante ha venido por la vía estatal y por la jurisprudencia. Tras la STC 11/2024, el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas dejó atrás su presentación inicial como tributo de dos ejercicios y se ha mantenido en vigor con vocación de permanencia hasta que, en su caso, se acometa la reforma del Impuesto sobre el Patrimonio, de modo que los grandes patrimonios canarios por encima de tres millones de euros deben seguir verificando cada año si les corresponde declarar ese gravamen complementario.
El mecanismo de coordinación sigue siendo el mismo: del Impuesto de Solidaridad se deduce la cuota efectivamente satisfecha por el Impuesto sobre el Patrimonio, de manera que en las comunidades de régimen común sin bonificación —como Canarias— el gravamen estatal apenas añade recaudación adicional, porque el contribuyente ya ha pagado un Patrimonio autonómico pleno que se descuenta. El Impuesto de Solidaridad penaliza, en la práctica, a quienes residen en comunidades que bonifican el Patrimonio al 100 %; el residente canario, que paga su Patrimonio íntegro, llega al Impuesto de Solidaridad con la cuota ya neutralizada en buena medida. Es una de las consecuencias menos intuitivas de la ortodoxia fiscal canaria: la ausencia de bonificación, que encarece la factura ordinaria, blinda al contribuyente frente al recargo estatal.
La norma autonómica destacada
«En el supuesto de obligación personal, la base imponible se reducirá, en concepto de mínimo exento, en la cuantía de 700.000 euros.» — Artículo 29 del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes dictadas por la Comunidad Autónoma de Canarias en materia de tributos cedidos, aprobado por el Decreto Legislativo 1/2009, de 21 de abril.
La sobriedad de ese precepto resume la posición fiscal del archipiélago en el Impuesto sobre el Patrimonio: una comunidad que pudo apartarse del estándar estatal, hacia arriba o hacia abajo, y que eligió alinearse con él. La singularidad canaria vive entera en el Régimen Económico y Fiscal y en el IGIC; el patrimonio personal, en cambio, tributa en las islas con la misma ortodoxia que en el resto del territorio común. Para el contribuyente, la conclusión práctica es clara: no existe ventaja patrimonial específica por residir en Canarias, y toda planificación legítima debe descansar en las exenciones estatales —vivienda habitual, empresa familiar, bienes afectos— y no en una hipotética bonificación insular que sencillamente no existe. Verificar la situación concreta con un asesor fiscal antes de presentar el modelo 714 sigue siendo la recomendación prudente, especialmente para quienes rondan el umbral de los tres millones de euros que activa el Impuesto de Solidaridad.
Ejemplo: dos contribuyentes en Canarias
Para ver cómo encaja todo lo anterior, conviene aterrizarlo en dos perfiles típicos. Los dos casos que siguen están pensados para mostrar el contraste entre un patrimonio mediano —donde la bonificación autonómica suele decirlo todo— y uno alto, en el que la coexistencia con el ITSGF empieza a pesar. Las cifras se toman, en ambos casos, a 31 de diciembre de 2026 y se asumen residencias mantenidas durante todo el ejercicio en Canarias.
Caso 1: patrimonio neto 1.500.000 € (incluye vivienda habitual 250.000 €)
- Patrimonio neto: 1.500.000 €
- Vivienda habitual exenta: -250.000 €
- Mínimo exento: -700.000 €
- Base liquidable: 550.000 €
- Cuota íntegra: 1914 €
- Cuota efectiva a ingresar: 1914 €
Caso 2: patrimonio neto 5.000.000 € (con vivienda habitual 300.000 €)
- Patrimonio neto: 5.000.000 €
- Vivienda habitual exenta: -300.000 €
- Mínimo exento: -700.000 €
- Base liquidable: 4.000.000 €
- Cuota IP Canarias: 48.446 €
- ITSGF estatal estimado para 5 M€: 17.000 €
- Cuota efectiva a ingresar (IP + ITSGF si procede): 48.446 €
Cálculos orientativos. La cuota real depende del detalle de bienes (afectación, valor catastral, deudas asociadas, deducciones específicas por inversión en empresas emergentes o agrarias, etc.). Consulta con asesor antes de presentar.
Calcula tu Impuesto sobre el Patrimonio en Canarias
Los dos casos anteriores parten de cifras fijas. Introduce a continuación tu patrimonio neto y el valor de tu vivienda habitual para estimar tu propia cuota en Canarias con la tarifa vigente, el mínimo exento autonómico y las bonificaciones de 2026 —incluido el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF) cuando el patrimonio supera los tres millones de euros—.
Bienes exentos del Patrimonio
- Vivienda habitual hasta 300.000 € (estatal + autonómico).
- Plan de pensiones individual: íntegramente exento mientras no se rescate.
- Participaciones en empresa familiar: si el titular ejerce funciones de dirección con remuneración > 50 % rentas y la participación supera 5 % (familiar 20 %).
- Elementos afectos a actividad económica: cuando la actividad sea principal del titular.
- Bienes del Patrimonio Histórico: declarados de interés cultural (BIC).
- Obras de arte y antigüedades: en condiciones del art. 4.cuatro Ley 19/1991.
- Derechos consolidados en planes de previsión asegurados (PPA, PPSE).
Plazo y dónde presentar
- Plazo: Abril-junio 2027 (con la Renta 2026).
- Modelo: 714 (estatal) — se presenta junto con el modelo 100 IRPF.
- Presentación: AEAT mediante el modelo 714 estatal (la cesión a Canarias es de recaudación, no de gestión).
- Obligación de declarar: si la cuota sale positiva, o si el valor bruto de bienes y derechos (sin deducir deudas) supera 2.000.000 € aunque la cuota sea cero.
Preguntas frecuentes sobre Patrimonio en Canarias
¿Hay que pagar Impuesto sobre el Patrimonio en Canarias en 2026?
Sí. Canarias no tiene bonificación general. Si tu patrimonio neto supera 700.000 € (más 300.000 € de vivienda habitual exenta), pagas la cuota que resulte aplicando la tarifa estatal.
¿Cuál es el mínimo exento del IP en Canarias?
700.000 € de patrimonio neto (general). Además, la vivienda habitual está exenta hasta 300.000 € adicionales. Coincide con el mínimo estatal subsidiario (Ley 19/1991).
¿Cuál es el tipo máximo de Patrimonio en Canarias?
3,5 % sobre el último tramo. Canarias aplica la tarifa estatal subsidiaria (8 tramos de 0,2 % a 3,5 %). Recuerda que el tipo marginal se aplica al exceso sobre la base del tramo, no al patrimonio total.
¿El ITSGF (Impuesto sobre las Grandes Fortunas) afecta a residentes en Canarias?
Sí. El ITSGF estatal aplica a residentes en Canarias con patrimonio > 3.000.000 €. Se descuenta del ITSGF lo pagado por IP autonómico para evitar la doble imposición.
¿Cuándo y dónde declarar Patrimonio en Canarias?
Plazo: Abril-junio 2027 (con la Renta 2026). Modelo: 714 (estatal) presentado conjuntamente con el IRPF. Presentación: AEAT (modelo estatal con cesión a la CCAA). Canarias no tiene modelo autonómico propio. Obligación: si la cuota sale positiva, o si el valor bruto de bienes y derechos supera 2 M€ aunque la cuota sea cero.
¿Qué bienes están exentos del Patrimonio?
Vivienda habitual hasta 300.000 €, plan de pensiones íntegramente, obras de arte y antigüedades en condiciones específicas, derechos consolidados en planes de previsión asegurados, participaciones en empresas familiares con dirección efectiva ejercida por el contribuyente o un miembro de su grupo familiar, y elementos afectos a actividad económica cuando sea actividad principal del titular. Las exenciones son comunes a todas las CCAA por su carácter estatal (art. 4 Ley 19/1991).