El Impuesto sobre el Patrimonio vigente en Cataluña se sostiene sobre dos pilares: la Ley 19/1991 estatal, que sigue siendo el marco común supletorio, y la Decreto Legislativo 1/2024, de 12 de marzo (Libro Sexto del Código Tributario de Catalunya) y Decreto-ley 10/2024 de 26 de noviembre autonómica, publicada en el DOGC. Pocos tributos viven una dispersión territorial tan llamativa como este: hay comunidades donde nadie llega a pagarlo y otras que mantienen un tramo adicional para los patrimonios más altos, así que el lugar de residencia se convierte en una variable más relevante incluso que la composición del propio patrimonio. Las comunidades autónomas de régimen común tienen margen para modificar el mínimo exento, la tarifa y las bonificaciones en cuota dentro del marco de la Ley 22/2009 de cesión de tributos, lo que explica el mapa actual de cuotas tan dispares.
Lo que dice la ley — texto literal
1. En el Impuesto sobre el Patrimonio, las Comunidades Autónomas podrán asumir competencias normativas sobre:
a) Mínimo exento.
b) Tipo de gravamen.
c) Deducciones y bonificaciones de la cuota.
Tarifa del Impuesto sobre el Patrimonio en Cataluña
La tarifa aplicable es progresiva por tramos, en su modalidad autonómica propia. Conviene matizar un detalle que suele despistar al contribuyente que se asoma por primera vez al impuesto: el tipo marginal de cada tramo no grava el patrimonio total, sino únicamente la parte de la base liquidable que excede del límite inferior del tramo correspondiente. La cuota íntegra es, por tanto, la suma de los importes que aporta cada tramo, no el resultado de aplicar el tipo más alto al conjunto del patrimonio.
| Tramo (base liquidable) | Tipo marginal |
|---|---|
| 0 € → 167.129,45 € | 0,21 % |
| 167.129,45 € → 334.252,88 € | 0,315 % |
| 334.252,88 € → 668.499,75 € | 0,525 % |
| 668.499,75 € → 1.336.999,51 € | 0,945 % |
| 1.336.999,51 € → 2.673.999,01 € | 1,365 % |
| 2.673.999,01 € → 5.347.998,03 € | 1,785 % |
| 5.347.998,03 € → 10.695.996,06 € | 2,205 % |
| 10.695.996,06 € → 20.000.000 € | 2,75 % |
| 20.000.000 € → en adelante | 3,48 % |
| Concepto | Valor (%) |
|---|---|
| Cataluña | 3.48 |
| Aragón | 3.5 |
| Valencia | 3.5 |
| Illes Balears | 3.45 |
- Cataluña: Sin bonif.
- Aragón: Sin bonif.
- C. Valenciana: Sin bonif.
- Baleares: Sin bonif.
Cambios normativos clave del Patrimonio en Cataluña
- 2011
Mínimo exento propio de 500.000 €
La Ley catalana 6/2011 rebajó el mínimo exento general a 500.000 €, por debajo del estándar estatal de 700.000 €.
Ley 6/2011 DOGC
- 2022
Tramo adicional 3,48 % >20 M€
Decreto-ley 16/2022 introduce un tramo extra al 3,48 % para patrimonios superiores a 20 M€, en respuesta al ITSGF estatal. Eleva la fiscalidad catalana al máximo del régimen común.
DL 16/2022 DOGC
- 2024
DLeg 1/2024 Código Tributario
Decreto Legislativo 1/2024 de 12 marzo consolida toda la normativa tributaria catalana en el Libro Sexto del Código Tributario de Catalunya, incluyendo IP, ITP-AJD y ISD.
DLeg 1/2024 DOGC · BOE-A-2024-6951
- 2024
Prórroga tramo 3,48 % (DL 10/2024)
Decreto-ley 10/2024 de 26 noviembre prorroga el tramo del 3,48 % mientras esté vigente el ITSGF estatal. Mantiene Cataluña como la CCAA con mayor presión fiscal en IP del régimen común.
DL 10/2024 BOE-A-2024-27531
Bonificación general
Cataluña NO bonifica el IP. Mantiene tarifa propia con tramo adicional al 3,48 % para patrimonios > 20 M€, introducido por Decreto-ley 16/2022 y prorrogado por Decreto-ley 10/2024 mientras dure el ITSGF.
Compatibilidad con el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas
El Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas —el ITSGF por su acrónimo habitual en la prensa especializada— es un tributo estatal creado por la Ley 38/2022 y prorrogado para 2026 que grava patrimonios netos superiores a 3.000.000 €. Afecta directamente a los residentes en Cataluña que se sitúan por encima de ese umbral, y conviven con el Impuesto sobre el Patrimonio autonómico mediante un sistema de deducciones que merece la pena entender bien.
Dado que Cataluña no aplica bonificación autonómica, los grandes patrimonios terminan pagando el Impuesto sobre el Patrimonio al tipo que les corresponda en la tarifa. El ITSGF estatal, por su parte, deduce de su cuota lo ya ingresado por el tributo autonómico, lo que en la práctica reduce su impacto a los casos en que la cuota estatal supera a la autonómica.
Análisis local: Patrimonio en Cataluña
Un impuesto que en Cataluña nunca se apagó
Mientras buena parte de las comunidades autónomas de régimen común jugaban durante la década pasada a desactivar el Impuesto sobre el Patrimonio mediante bonificaciones del 100 %, Cataluña recorrió el camino contrario. La Generalitat reactivó el gravamen en 2012, lo blindó después con uno de los mínimos exentos más bajos del Estado y, en diciembre de 2022, lo coronó con un tramo marginal superior que la situó a la cabeza de la presión patrimonial en toda España. El resultado es paradójico para quien observa el mapa fiscal autonómico: la comunidad económicamente más dinámica del país es también la que con más intensidad exprime el patrimonio de sus residentes más acaudalados.
El armazón normativo descansa, como en el resto del territorio común, sobre la Ley estatal 19/1991, de 6 de junio, que define el hecho imponible, las exenciones estructurales y el devengo a 31 de diciembre. Pero la capacidad normativa cedida a las autonomías —mínimo exento, tarifa y bonificaciones, conforme a la Ley 22/2009 de financiación autonómica— ha permitido a Cataluña construir un régimen propio que se aleja del estándar estatal en casi todos los parámetros que el contribuyente percibe en su bolsillo. Esa potestad cristalizó primero en la Ley catalana 31/2002 y en la 7/2004, se reforzó con la Ley 6/2011 que rebajó el mínimo a 500.000 euros, y hoy se encuentra ordenada en el Decret Legislatiu 1/2024, de 12 de març, que aprobó el Llibre sisè del Codi tributari de Catalunya, un texto refundido que reúne en un solo cuerpo legal todas las disposiciones autonómicas sobre tributos cedidos.
La tesis catalana: la máxima presión del régimen común
Si cada comunidad autónoma tiene un rasgo que la define en este impuesto, el de Cataluña es inequívoco: es la jurisdicción de régimen común que más grava el patrimonio. No se trata de una afirmación retórica, sino de la suma aritmética de tres decisiones legislativas que apuntan todas en la misma dirección.
La primera es un mínimo exento de 500.000 euros, doscientos mil por debajo del umbral estatal supletorio de 700.000 que rige por defecto en las comunidades que no han legislado. Ese recorte arrastra a la red del impuesto a patrimonios que en Andalucía, Madrid o Galicia ni siquiera estarían obligados a presentar declaración. La segunda es la ausencia total de bonificación general en la cuota: a diferencia de Madrid, Andalucía o Cantabria, que han neutralizado el tributo con rebajas que rozan o alcanzan el 100 %, en Cataluña el patrimonio paga íntegramente lo que la tarifa marca, sin más matiz que las bonificaciones técnicas y muy acotadas para bienes forestales y patrimonios protegidos de personas con discapacidad. La tercera, y la más singular, es el tramo adicional del 3,48 % que el Decret Llei 16/2022 incorporó para las bases liquidables superiores a veinte millones de euros, elevando el tipo marginal máximo por encima del 2,5 % en que se queda la escala estatal del impuesto.
La motivación de ese último escalón fue explícitamente defensiva. Cuando el Estado creó a finales de 2022 el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF) —un gravamen estatal que somete a los patrimonios netos por encima de tres millones a tipos del 1,7 %, 2,1 % y 3,5 %—, las comunidades con el patrimonio bonificado se vieron en una encrucijada: lo que dejaban de recaudar ellas pasaba a ingresarlo Hacienda estatal, porque del ITSGF se deduce la cuota autonómica del Patrimonio efectivamente satisfecha. Cataluña, que ya cobraba el impuesto, optó por la jugada inversa: subir su propio tipo superior hasta el 3,48 % para retener en su tesorería la recaudación de las mayores fortunas en lugar de cedérsela al Estado. El tramo, concebido inicialmente con vocación temporal y vinculado a la vigencia del ITSGF para los ejercicios 2022 y 2023, fue prorrogado por el Decret Llei 10/2024 y permanece operativo en el ejercicio 2025 que se declara en 2026.
Cifras clave verificables
La traducción de esta política en recaudación es contundente. Cataluña es, año tras año, la comunidad autónoma que más ingresa por el Impuesto sobre el Patrimonio en toda España: en torno a 730 millones de euros en el último ejercicio liquidado, una cifra que supera en alrededor de un 30 % la de la Comunidad de Madrid pese a tener ambas un peso económico comparable, precisamente porque Madrid mantiene el tributo bonificado al 100 % y Cataluña lo cobra íntegro. A esa posición contribuyen la concentración de grandes patrimonios en el área metropolitana de Barcelona y la inexistencia de bonificación.
| Parámetro 2025 (declaración 2026) | Cataluña | Régimen común supletorio (Estado) |
|---|---|---|
| Mínimo exento general | 500.000 € | 700.000 € |
| Exención vivienda habitual | 300.000 € | 300.000 € |
| Tipo mínimo de la tarifa | 0,21 % | 0,2 % |
| Tipo marginal máximo | 3,48 % (base > 20 M€) | 2,5 % |
| Bonificación general en cuota | Ninguna | Ninguna |
| Norma autonómica vigente | DLeg 1/2024 (Codi tributari) + DL 16/2022 y 10/2024 | Ley 19/1991 |
La estructura de la tarifa catalana parte de un primer escalón del 0,21 % para las bases liquidables más modestas y progresa en sucesivos tramos hasta el 2,75 % que se aplica a partir de los 10.695.996 euros, momento en el que el contribuyente se encuentra con el tramo añadido del 3,48 % si su base supera los veinte millones. Conviene subrayar que la escala catalana no es caprichosa: replica la estatal multiplicando cada tipo por un coeficiente del 1,05, de modo que el 0,2 % estatal se convierte en 0,21 %, el 0,3 % en 0,315 % y así sucesivamente hasta el 2,5 % estatal que en Cataluña queda en 2,75 %. La diferencia respecto al baremo estatal es sutil en los porcentajes —un cinco por ciento más en cada escalón— pero se vuelve determinante por el efecto combinado del mínimo exento más bajo, la ausencia de bonificación y el tramo superior del 3,48 %: el contribuyente catalán empieza a pagar antes y paga sobre una porción mayor de su patrimonio que sus homólogos de buena parte del país.
| Base liquidable hasta | Tipo aplicable | Observación |
|---|---|---|
| 167.129,45 € | 0,21 % | Primer escalón sobre el exceso del mínimo |
| 334.252,88 € | 0,315 % | Tramo bajo |
| 668.499,75 € | 0,525 % | Tramo medio-bajo |
| 1.336.999,51 € | 0,945 % | Patrimonios medios |
| 2.673.999,01 € | 1,365 % | Patrimonios medios-altos |
| 5.347.998,03 € | 1,785 % | Grandes patrimonios |
| 10.695.996,06 € | 2,205 % | Penúltimo escalón |
| 20.000.000 € | 2,75 % | Tipo superior ordinario |
| Más de 20.000.000 € | 3,48 % | Tramo adicional DL 16/2022 |
Caso práctico: la sociedad patrimonial barcelonesa
Consideremos a una contribuyente residente en Barcelona, titular de un patrimonio neto de 9.200.000 euros a 31 de diciembre. Su composición es la habitual de un perfil empresarial consolidado: una vivienda habitual valorada en 1.100.000 euros, una cartera de fondos de inversión y depósitos por 5.600.000 euros, una participación del 8 % en una sociedad holding familiar de la que es consejera y por la que percibe retribución, valorada en 2.300.000 euros, y dos plazas de garaje y mobiliario por 200.000 euros.
El primer ajuste es la exención de la vivienda habitual: de los 1.100.000 euros, quedan exentos los primeros 300.000, de modo que solo computan 800.000 euros. El segundo, el determinante, es la exención de empresa familiar del artículo 4.Ocho de la Ley 19/1991: si la participación en la holding cumple los requisitos —porcentaje, ejercicio efectivo de funciones de dirección y percepción por ello de más de la mitad de sus rendimientos del trabajo y de actividades—, esos 2.300.000 euros quedan plenamente exentos. Suponiendo que la contribuyente acredita ese desempeño directivo, su patrimonio sujeto y no exento desciende a 6.600.000 euros, del que se resta el mínimo exento catalán de 500.000, arrojando una base liquidable de 6.100.000 euros.
Aplicando la tarifa progresiva catalana tramo a tramo, esa base se interna hasta el escalón marginal del 2,205 % —el que grava la porción comprendida entre 5.347.998 y 10.695.996 euros— y genera una cuota íntegra cercana a los 91.500 euros, equivalente a un tipo medio efectivo en torno al 1,5 % sobre la base liquidable. Aquí emerge el contraste territorial: si la misma persona residiera en Madrid o Andalucía, la bonificación autonómica reduciría esa cuota prácticamente a cero, aunque entonces entraría en juego el ITSGF estatal sobre la misma base. En Cataluña, en cambio, paga la cuota íntegra a la Generalitat; y como esa cuota autonómica se deduce después de la del impuesto de solidaridad, el ITSGF apenas añade carga adicional, porque lo ya pagado a la Generalitat se descuenta casi por entero. El caso ilustra dos lecciones: la exención de empresa familiar es el verdadero salvavidas patrimonial en Cataluña, y la ausencia de bonificación hace que la planificación de la residencia fiscal y de la estructura societaria tenga consecuencias económicas muy superiores a las de otras comunidades.
Un último matiz técnico que conviene no olvidar en patrimonios como este: el límite conjunto de las cuotas del IRPF y del Impuesto sobre el Patrimonio. La suma de ambas no puede exceder del 60 % de la base imponible del IRPF del contribuyente, y si lo hace, la cuota del Patrimonio se reduce hasta ese tope, con la garantía de que en ningún caso la rebaja podrá superar el 80 % de la cuota inicialmente calculada. Para grandes patrimonios con rentas relativamente modestas —un perfil habitual en quien vive de un capital invertido en activos que generan poca renta gravable— este límite es la herramienta que evita que el impuesto resulte confiscatorio, y su correcta aplicación puede recortar de forma muy sensible la factura final.
Jurisprudencia relevante
El edificio normativo catalán y su tramo del 3,48 % no pueden entenderse sin la batalla constitucional sobre el ITSGF, el impuesto estatal con el que el gravamen autonómico convive y se coordina. La pieza central es la STC 149/2023, de 7 de noviembre, que desestimó el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por la Comunidad de Madrid y avaló de pleno la creación del Impuesto de Solidaridad. El Tribunal Constitucional negó que vulnerara la autonomía financiera de las comunidades, la prohibición de retroactividad o el principio de capacidad económica, y caracterizó el ITSGF como un tributo complementario del Patrimonio del que se deduce la cuota autonómica ya satisfecha, precisamente el mecanismo que motivó a Cataluña a elevar su tipo superior. Esa doctrina fue reiterada poco después en la STC 11/2024, de 18 de enero, que despachó en los mismos términos los recursos presentados por otras comunidades, dejando el impuesto firmemente anclado en el ordenamiento.
En el plano de la mecánica liquidatoria, la jurisprudencia más relevante para el contribuyente catalán es la del Tribunal Supremo sobre la exención de empresa familiar. La Sala Tercera ha precisado en una línea consolidada de sentencias que las funciones de dirección que dan derecho a la exención deben ejercerse efectivamente y que el requisito de la remuneración debe valorarse en el propio ejercicio del devengo, con criterios que han ido afinando el momento y la forma de acreditar el cumplimiento. Para un territorio sin bonificación como Cataluña, donde la exención del artículo 4.Ocho es a menudo la única vía para aligerar una cuota elevada, esta doctrina del Supremo tiene un peso económico directo y explica buena parte de la litigiosidad autonómica. A ella se suma la doctrina sobre la residencia habitual como punto de conexión, decisiva cuando un contribuyente traslada su domicilio fiscal a una comunidad bonificada y la Administración cuestiona la efectividad del cambio, exigiendo prueba de un arraigo real y no meramente formal.
Cronología normativa
- 1991 — Ley estatal 19/1991, de 6 de junio, del Impuesto sobre el Patrimonio (BOE de 7 de junio), marco básico todavía vigente.
- 2002–2004 — Cataluña ejerce su capacidad normativa mediante las Leyes 31/2002 y 7/2004 (DOGC), fijando tarifa y parámetros propios.
- 2011 — La Ley catalana 6/2011 rebaja el mínimo exento general a 500.000 euros, por debajo del estándar estatal.
- 2012 — Tras la reactivación estatal del impuesto, Cataluña lo mantiene plenamente operativo sin bonificación.
- 2022 — Decret Llei 16/2022, de 20 de desembre (DOGC núm. 8820): nuevo tramo del 3,48 % para bases superiores a 20 millones, en respuesta al ITSGF.
- 2024 (març) — Decret Legislatiu 1/2024 aprueba el Llibre sisè del Codi tributari de Catalunya, refundiendo toda la normativa autonómica de tributos cedidos.
- 2024 (novembre) — Decret Llei 10/2024 prorroga la vigencia del tramo del 3,48 % mientras siga vigente el ITSGF, más allá de su horizonte temporal inicial.
Lo que cambió en 2025-2026
El ejercicio que se declara en 2026 llega sin sobresaltos en los parámetros nucleares: el mínimo exento sigue en 500.000 euros, la exención de vivienda en 300.000, la tarifa conserva el escalón máximo del 3,48 % y no se ha introducido bonificación alguna. La novedad estructural fue la consolidación que supuso el Codi tributari de Catalunya, que dotó de estabilidad y sistemática a un régimen hasta entonces disperso en sucesivas leyes y decretos. La prórroga del tramo superior por el Decret Llei 10/2024 disipó la duda sobre su carácter coyuntural: lo que nació atado a la vigencia del ITSGF se ha asentado como rasgo permanente del impuesto catalán mientras el tributo estatal siga en pie. La consecuencia práctica es que la coordinación con el ITSGF sigue funcionando como un sistema de vasos comunicantes —la cuota autonómica se deduce de la estatal— que, en Cataluña, mantiene la recaudación de las grandes fortunas dentro de las arcas de la Generalitat.
La norma, en sus propios términos
El Decret Llei 16/2022 justifica el nuevo escalón con un argumento explícito de política fiscal: crear un tramo adicional en la escala de gravamen del Impuesto sobre el Patrimonio aplicable a las bases liquidables superiores a 20.000.000 de euros, al que corresponde un tipo del 3,48 %, con la finalidad de adecuar la tributación del patrimonio en Cataluña al nuevo marco derivado del impuesto temporal de solidaridad de las grandes fortunas y evitar que la recaudación de los mayores patrimonios residentes se traslade a la Hacienda estatal. Esa idea —recogida tanto en la exposición de motivos como en el articulado del decreto, publicado en el DOGC núm. 8820— resume la singularidad catalana mejor que cualquier comentario: un impuesto que, lejos de extinguirse, se ha reforzado para no ceder ni un euro de las mayores fortunas al Estado, convirtiendo a Cataluña en el territorio donde el Impuesto sobre el Patrimonio conserva toda su fuerza recaudatoria dentro del régimen común.
Ejemplo: dos contribuyentes en Cataluña
Para ver cómo encaja todo lo anterior, conviene aterrizarlo en dos perfiles típicos. Los dos casos que siguen están pensados para mostrar el contraste entre un patrimonio mediano —donde la bonificación autonómica suele decirlo todo— y uno alto, en el que la coexistencia con el ITSGF empieza a pesar. Las cifras se toman, en ambos casos, a 31 de diciembre de 2026 y se asumen residencias mantenidas durante todo el ejercicio en Cataluña.
Caso 1: patrimonio neto 1.500.000 € (incluye vivienda habitual 250.000 €)
- Patrimonio neto: 1.500.000 €
- Vivienda habitual exenta: -250.000 €
- Mínimo exento: -500.000 €
- Base liquidable: 750.000 €
- Cuota íntegra: 3402 €
- Cuota efectiva a ingresar: 3402 €
Caso 2: patrimonio neto 5.000.000 € (con vivienda habitual 300.000 €)
- Patrimonio neto: 5.000.000 €
- Vivienda habitual exenta: -300.000 €
- Mínimo exento: -500.000 €
- Base liquidable: 4.200.000 €
- Cuota IP Cataluña: 54.439 €
- ITSGF estatal estimado para 5 M€: 17.000 €
- Cuota efectiva a ingresar (IP + ITSGF si procede): 54.439 €
Cálculos orientativos. La cuota real depende del detalle de bienes (afectación, valor catastral, deudas asociadas, deducciones específicas por inversión en empresas emergentes o agrarias, etc.). Consulta con asesor antes de presentar.
Calcula tu Impuesto sobre el Patrimonio en Cataluña
Los dos casos anteriores parten de cifras fijas. Introduce a continuación tu patrimonio neto y el valor de tu vivienda habitual para estimar tu propia cuota en Cataluña con la tarifa vigente, el mínimo exento autonómico y las bonificaciones de 2026 —incluido el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF) cuando el patrimonio supera los tres millones de euros—.
Bienes exentos del Patrimonio
- Vivienda habitual hasta 300.000 € (estatal + autonómico).
- Plan de pensiones individual: íntegramente exento mientras no se rescate.
- Participaciones en empresa familiar: si el titular ejerce funciones de dirección con remuneración > 50 % rentas y la participación supera 5 % (familiar 20 %).
- Elementos afectos a actividad económica: cuando la actividad sea principal del titular.
- Bienes del Patrimonio Histórico: declarados de interés cultural (BIC).
- Obras de arte y antigüedades: en condiciones del art. 4.cuatro Ley 19/1991.
- Derechos consolidados en planes de previsión asegurados (PPA, PPSE).
Plazo y dónde presentar
- Plazo: 8 abril - 30 junio 2027 (con la Renta 2026).
- Modelo: 714 (estatal) — se presenta junto con el modelo 100 IRPF.
- Presentación: AEAT mediante el modelo 714 estatal (la cesión a Cataluña es de recaudación, no de gestión).
- Obligación de declarar: si la cuota sale positiva, o si el valor bruto de bienes y derechos (sin deducir deudas) supera 2.000.000 € aunque la cuota sea cero.
Preguntas frecuentes sobre Patrimonio en Cataluña
¿Hay que pagar Impuesto sobre el Patrimonio en Cataluña en 2026?
Sí. Cataluña no tiene bonificación general. Si tu patrimonio neto supera 500.000 € (más 300.000 € de vivienda habitual exenta), pagas la cuota que resulte aplicando la tarifa autonómica propia.
¿Cuál es el mínimo exento del IP en Cataluña?
500.000 € de patrimonio neto (general). Además, la vivienda habitual está exenta hasta 300.000 € adicionales. Cataluña ha modificado el mínimo estatal de 700.000 € por su competencia normativa autonómica.
¿Cuál es el tipo máximo de Patrimonio en Cataluña?
3,48 % sobre el último tramo. Cataluña aplica una tarifa propia diferente de la estatal. Recuerda que el tipo marginal se aplica al exceso sobre la base del tramo, no al patrimonio total.
¿El ITSGF (Impuesto sobre las Grandes Fortunas) afecta a residentes en Cataluña?
Sí. El ITSGF estatal aplica a residentes en Cataluña con patrimonio > 3.000.000 €. Se descuenta del ITSGF lo pagado por IP autonómico para evitar la doble imposición.
¿Cuándo y dónde declarar Patrimonio en Cataluña?
Plazo: 8 abril - 30 junio 2027 (con la Renta 2026). Modelo: 714 (estatal) presentado conjuntamente con el IRPF. Presentación: AEAT (modelo estatal con cesión a la CCAA). Cataluña no tiene modelo autonómico propio. Obligación: si la cuota sale positiva, o si el valor bruto de bienes y derechos supera 2 M€ aunque la cuota sea cero.
¿Qué bienes están exentos del Patrimonio?
Vivienda habitual hasta 300.000 €, plan de pensiones íntegramente, obras de arte y antigüedades en condiciones específicas, derechos consolidados en planes de previsión asegurados, participaciones en empresas familiares con dirección efectiva ejercida por el contribuyente o un miembro de su grupo familiar, y elementos afectos a actividad económica cuando sea actividad principal del titular. Las exenciones son comunes a todas las CCAA por su carácter estatal (art. 4 Ley 19/1991).