Cómo funciona la jubilación del autónomo y por qué se parece más que nunca a la del asalariado
La pensión contributiva de jubilación de un autónomo afiliado al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos se rige hoy, prácticamente al detalle, por las mismas reglas del Régimen General. Esa equiparación no siempre fue así: la introdujo el artículo 318 de la Ley General de la Seguridad Social (texto refundido del Real Decreto Legislativo 8/2015) y supuso un cambio cultural mayor. Conviene tenerlo presente cuando se hacen comparaciones con épocas anteriores. La cuantía final de la pensión depende, en cualquier caso, de cuatro parámetros que se combinan en este orden:
- Edad a la que se solicita (ordinaria, anticipada o demorada).
- Años cotizados a lo largo de toda la vida laboral (en RETA y otros regímenes).
- Base reguladora: media de las bases de cotización de los últimos 300 meses actualizadas por IPC.
- Porcentaje aplicable a la base reguladora en función de los años cotizados.
Sobre esa armadura básica se aplican, llegado el caso, los coeficientes reductores —cuando el autónomo decide anticipar la jubilación— o los complementos por demora si la retrasa, además del complemento a mínimos si la base reguladora calculada queda por debajo de la pensión mínima garantizada por el sistema. Son las piezas finas del cálculo, las que terminan ajustando el importe que cobrará cada pensionista mes a mes.
La edad ordinaria de jubilación en 2026 y el calendario hasta 2027
La reforma de pensiones aprobada en 2011 mediante la Ley 27/2011 elevó gradualmente la edad ordinaria de jubilación de los 65 a los 67 años. La transición ha sido lenta y deliberadamente escalonada, año a año, para no producir saltos bruscos. Para 2026, la disposición transitoria séptima de la Ley General de la Seguridad Social fija dos umbrales que conviven en función del historial cotizado:
- Con 38 años y 3 meses cotizados o más: edad ordinaria 65 años.
- Con menos de 38 años y 3 meses cotizados: edad ordinaria 66 años y 10 meses.
Calendario de transición hasta la estabilización:
| Año | Cotizados para jubilarse a 65 | Edad sin esos cotizados |
|---|---|---|
| 2024 | 38 años | 66 años y 6 meses |
| 2025 | 38 años y 3 meses | 66 años y 8 meses |
| 2026 | 38 años y 3 meses | 66 años y 10 meses |
| 2027 en adelante | 38 años y 6 meses | 67 años |
Los años cotizados mínimos y la carencia específica que se suele olvidar
Para acceder a la jubilación contributiva del sistema hay que cumplir dos requisitos acumulativos —no basta con uno solo— previstos en el artículo 205.1 de la Ley General de la Seguridad Social. El segundo de ellos es el que más despistes provoca, porque queda en un segundo plano frente al primero:
- Carencia genérica: 15 años cotizados en toda tu vida laboral (5.475 días efectivos, sin computar la parte proporcional de las pagas extraordinarias).
- Carencia específica: al menos 2 de esos 15 años deben estar comprendidos dentro de los 15 años inmediatamente anteriores al hecho causante (fecha de jubilación). Si dejaste de cotizar hace más de 13 años y no has vuelto, muy probablemente no cumples este requisito y deberás cotizar otros 2 años antes de poder jubilarte.
Una particularidad que conviene subrayar: los autónomos con periodos en tarifa plana, en estimación objetiva (módulos) o en pluriactividad acumulan los días efectivamente cotizados sin ningún tipo de penalización por dedicación parcial. En el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, todos los meses con alta cuentan como treinta días completos a efectos de carencia, siempre que la cuota esté al corriente. No hay, por así decirlo, autónomos «de media jornada» en el cómputo de la pensión.
La base reguladora del autónomo: 300 mensualidades, 25 años, una sola fotografía
La base reguladora es, en su definición técnica, la media de las últimas trescientas mensualidades —veinticinco años completos— de cotización, actualizadas todas ellas por el Índice de Precios de Consumo salvo las veinticuatro más recientes, que se toman por su valor nominal. La cifra parece fría pero condensa la historia laboral entera del autónomo. Cualquier autónomo puede simular cómo cada tramo de cotización afecta a su futura pensión con la calculadora de cuota de autónomos. La fórmula, expresada de forma compacta, es la siguiente:
Llama la atención el divisor. No es 300 sino 350: el ajuste incluye las dos pagas extra implícitas del Régimen General, aunque en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos no existan como tales pagas extra, sencillamente por mantener la equiparación matemática. La consecuencia práctica de la fórmula es elocuente.
Cotizar 25 años por la base mínima del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos durante el periodo 2001-2026 —con su actualización por el Índice de Precios de Consumo— produce una base reguladora del orden de 900 a 1.000 euros al mes.
Cotizar 25 años por la base máxima, en cambio, sitúa al autónomo cerca del tope de la pensión máxima del sistema, algo por debajo de los 3.360 euros mensuales en 2026. La diferencia entre cotizar al mínimo o al máximo durante toda una vida laboral se cuenta en decenas de miles de euros anuales de pensión.
El hecho causante se fija en el primer día del mes siguiente al de la solicitud o al cumpleaños de jubilación, lo que sea posterior. A partir de esa fecha, las veinticuatro últimas mensualidades nominales son, sencillamente, las veinticuatro anteriores al hecho causante. Conviene tenerlo presente cuando se planifica la fecha exacta de jubilación.
El porcentaje aplicable según los años cotizados: del 50 al 100 por cien
Sobre la base reguladora ya calculada se aplica un porcentaje escalonado que regula el artículo 210 de la Ley General de la Seguridad Social y que merece la pena conocer con cierto detalle, porque tiene tramos:
- 15 años cotizados: 50 % de la base reguladora.
- Del mes 181 al mes 229 (años 16 a 19 y 1 mes): 0,21 % por cada mes adicional.
- Del mes 230 al mes 438 (años 19,2 a 36,5): 0,19 % por cada mes adicional.
- 36 años y 6 meses cotizados (438 meses): 100 % de la base reguladora.
Una consecuencia interesante: cotizar más allá de los 36 años y 6 meses ya no incrementa el porcentaje, porque se ha llegado al cien por cien. Sí puede, en cambio, elevar la base reguladora si los meses añadidos —más recientes y con bases más altas— sustituyen meses antiguos peor cotizados en el cómputo de las últimas 300 mensualidades.
Y si, además, se difiere la jubilación más allá de la edad ordinaria, se genera el complemento por demora del 4 % anual o, alternativamente, una cantidad fija a elegir por el pensionista. Hay margen, por tanto, para optimizar la pensión final con decisiones tomadas en los últimos años de carrera.
Jubilación anticipada, ordinaria o demorada: tres caminos con cuentas distintas
La jubilación anticipada voluntaria, regulada en el artículo 208 de la Ley General de la Seguridad Social, permite adelantar el momento de pasar a pensión hasta veinticuatro meses antes de la edad ordinaria. Exige acreditar al menos treinta y cinco años cotizados y aplica un coeficiente reductor trimestral que oscila entre el 3,26 % y el 21 % según los años acumulados: cuantos más años cotizados, menor es la reducción. El coeficiente se calcula sobre la pensión teórica completa y se aplica antes de los topes máximos del sistema.
La jubilación anticipada involuntaria, por su parte, está pensada para situaciones de cese por causa no imputable al trabajador (ERE, fuerza mayor, violencia de género, despido objetivo con indemnización). El adelanto permitido se amplía hasta cuarenta y ocho meses antes de la edad ordinaria y los coeficientes reductores son sensiblemente más suaves. Es una válvula de escape pensada para quien no elige jubilarse antes de tiempo sino que se ve forzado a ello.
En sentido contrario está la jubilación demorada, regulada en el artículo 210.2 de la Ley General de la Seguridad Social. Por cada año completo cotizado más allá de la edad ordinaria, el pensionista puede escoger entre tres alternativas:
- Complemento porcentual del 4 % que se suma al porcentaje de la base reguladora.
- Cantidad fija mensual según tramos de cotización y años demorados.
- Pago único equivalente a una mensualidad, 2 mensualidades, 3 mensualidades, etc.
La jubilación activa: cómo cobrar pensión y seguir facturando como autónomo
La jubilación activa, regulada en el artículo 214 de la Ley General de la Seguridad Social y reformada por el Real Decreto-ley 11/2024 (vigente desde el 1 de abril de 2025), permite compatibilizar la pensión con el ejercicio de actividad por cuenta propia.
Es, sin exagerar, una de las figuras más útiles para el autónomo veterano que no quiere desconectarse del todo y a la vez no quiere renunciar a la pensión que ya le corresponde.
Exige haber alcanzado la edad ordinaria y haber demorado la jubilación al menos un año, y el porcentaje de pensión compatible ya no es un tipo fijo, sino que crece con los años que se permanece en activo:
- Primer año en activo: 45 % de la pensión compatible con la actividad.
- Segundo año: 55 %. Tercer año: 65 %. Cuarto año: 80 %. A partir del quinto año: 100 %.
- Con un trabajador contratado con carácter indefinido y al menos 18 meses de antigüedad (o contratando a uno nuevo), se cobra directamente el 75 % desde el primer año.
- El porcentaje sube, además, 5 puntos por cada 12 meses adicionales en activo, hasta el tope del 100 %. En todos los casos se sigue cotizando la cuota de solidaridad del 9 % sobre la base mínima del RETA.
Conviene apuntar un detalle relevante: la jubilación activa no es compatible con la jubilación anticipada en ninguna de sus formas. Solo se accede a ella tras la edad ordinaria. Durante el periodo de jubilación activa, el autónomo sigue generando derechos en el sistema, aunque a efectos prácticos la pensión final ya está cristalizada en el importe calculado al causarla. La cotización posterior tiene, sobre todo, un efecto residual.
Hay una consecuencia fiscal que conviene no pasar por alto: mientras dura la compatibilidad, el autónomo sigue de alta en el RETA, y eso obliga a presentar la declaración de la Renta siempre, con independencia del importe de la pensión o de lo que facture con la actividad. Lo explicamos con más detalle, junto con el resto de reglas que afectan a los pensionistas, en nuestra guía de Renta para pensionistas.
Las lagunas de cotización y la integración parcial de bases del autónomo
Las llamadas «lagunas de cotización» son, sencillamente, meses dentro del periodo de cómputo —los últimos 25 años antes del hecho causante— en los que el autónomo no estuvo cotizando. Las razones pueden ser muchas: ceses temporales, periodos sin actividad suficiente, desempleo sin prestación. Hasta hace bien poco esos meses se computaban con base cero y destruían, casi literalmente, la base reguladora final.
Desde 2022, sin embargo, el autónomo del Régimen Especial integra parcialmente sus lagunas, conforme al artículo 324.1 de la Ley General de la Seguridad Social modificado por el Real Decreto-ley 13/2022, con esta lógica:
- Los 48 primeros meses de laguna se integran con el 100 % de la base mínima del tramo 1 vigente en cada mes.
- A partir del mes 49, los meses de laguna se integran con el 50 % de la base mínima del tramo 1.
Antes del Real Decreto-ley 13/2022, las lagunas en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos se computaban con base cero, lo que arruinaba la base reguladora con bastante crudeza. La integración parcial actual, de hecho, sigue la misma partición que aplica el Régimen General (art. 209.1.b LGSS): 48 meses al 100 % de la base mínima y el resto de la laguna al 50 %. Es uno de los avances silenciosos de la reforma de 2022.
Trámites, plazos y documentos para solicitar la pensión ante el INSS
La solicitud de pensión se presenta, en cualquier caso, ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). El interesado tiene varias vías abiertas para hacerlo:
- Online: Sede electrónica del INSS con certificado, Cl@ve o DNIe.
- Presencial: en un Centro de Atención e Información de la SS (CAISS) con cita previa.
- Por correo postal: formulario TA.11.
Plazos: la solicitud puede hacerse desde 3 meses antes hasta 3 meses después del hecho causante. Si se presenta más tarde, la retroactividad máxima es de 3 meses. El INSS resuelve en un plazo medio de 30-90 días.
Documentación: DNI, vida laboral, bases de cotización de los últimos 25 años, certificado de baja en RETA y cese de actividad, declaración de rentas si solicitas complemento a mínimos, libro de familia si hay beneficiarios a cargo. El resto de documentos el INSS los consulta internamente.
Preguntas frecuentes
- ¿A qué edad puedo jubilarme como autónomo en 2026?
- En 2026, la edad ordinaria de jubilación es 65 años si acreditas 38 años y 3 meses cotizados, o 66 años y 10 meses si tienes menos cotización pero al menos los 15 años mínimos. Esta edad se estabiliza en 2027 a 67 años (65 años con 38 años y 6 meses cotizados). Las reglas son idénticas para autónomos RETA y trabajadores del Régimen General desde la equiparación del art. 318 LGSS. Puedes jubilarte anticipadamente hasta 24 meses antes de la edad ordinaria (voluntaria) o hasta 48 meses antes (involuntaria por cese de actividad acreditado), siempre con coeficientes reductores.
- ¿Cuántos años tengo que haber cotizado para jubilarme?
- El mínimo general es 15 años cotizados a lo largo de toda tu vida laboral (5.475 días efectivos). Al menos 2 de esos 15 años deben estar dentro de los 15 años inmediatamente anteriores al hecho causante (requisito de carencia específica). Si solo cuentas 15 años, tu pensión será del 50 % de la base reguladora. Para cobrar el 100 % necesitas 36 años y 6 meses cotizados en 2026 (escala progresiva hasta estabilización). Entre 15 y 36,5 años el porcentaje sube escalonadamente: consulta el paso 5 de la guía para el detalle.
- ¿Cuánto voy a cobrar de pensión si siempre he cotizado por la base mínima?
- Si durante los últimos 25 años has cotizado siempre por la base mínima del tramo 1 del RETA (653,59 €/mes en el sistema vigente desde 2023; en el pasado la base mínima nominal fue superior —en torno a 944-960 €/mes entre 2019 y 2022— y esas bases antiguas se actualizan por IPC hasta los 24 meses anteriores al hecho causante), tu base reguladora puede acabar rondando los 900-1.000 €/mes reales precisamente porque la revalorización de las bases más antiguas compensa los años recientes cotizados por el tramo reducido. Aplicando el 100 % con años cotizados suficientes, tu pensión bruta se movería entre 900 € y 1.000 €/mes × 14 pagas. Por eso desde el RDL 13/2022 el sistema de cotización por ingresos reales del RETA sube progresivamente las bases de quienes facturan más, con objetivo de mejorar las pensiones futuras.
- ¿Puedo jubilarme como autónomo antes de los 65 años?
- Sí, cumpliendo estos requisitos: (1) tener al menos 65 años con 38 años y 3 meses cotizados (jubilación ordinaria a edad plena), o (2) tener al menos 64 años con 35 años cotizados y cese voluntario o forzoso de actividad (jubilación anticipada voluntaria o involuntaria). La anticipada voluntaria exige tener una pensión calculada superior a la pensión mínima y un periodo mínimo de alta antes del hecho causante. En ambos casos se aplica una reducción total que va del 21 % al 3,26 % según años cotizados.
- ¿Los años de tarifa plana cotizan igual para la jubilación?
- Los años en tarifa plana cuentan íntegros para el cómputo de antigüedad (para llegar a los 15 años mínimos y para el porcentaje sobre base reguladora), pero cotizan por la base mínima del tramo 1 durante los meses en los que se aplica la bonificación. Esto puede perjudicar la base reguladora si prolongas la tarifa plana durante muchos años, ya que la media de los últimos 300 meses bajará. Una vez acabada la tarifa plana (12+12 meses máximo en 2026), puedes elegir base de cotización libremente dentro de los tramos del RETA por ingresos reales.
- ¿Qué pasa si dejé de cotizar varios años (lagunas)?
- Las "lagunas de cotización" (meses sin cotizar por cese, desempleo sin prestación, etc.) se integran parcialmente desde 2022 para los autónomos del RETA (art. 324.1 LGSS modificado por RDL 13/2022), con la misma partición que aplica el Régimen General (art. 209.1.b LGSS): los 48 primeros meses de laguna se integran con el 100 % de la base mínima del tramo 1 vigente en cada mes, y a partir del mes 49 la integración baja al 50 % de esa base mínima. Antes de 2022, las lagunas en RETA no se integraban y se computaban con base 0, lo que reducía drásticamente la pensión. Si tus lagunas son anteriores a 2022, sigue aplicándose el régimen antiguo (base 0) para esos meses concretos.
- ¿Puedo seguir facturando como autónomo cobrando la pensión?
- Sí, mediante la modalidad de jubilación activa (art. 214 LGSS, reformado por el RDL 11/2024, vigente desde el 1 de abril de 2025). Exige haber alcanzado la edad ordinaria y haber demorado la jubilación al menos un año. El porcentaje de pensión compatible ya no es un tipo fijo: cobras el 45 % el primer año en activo, el 55 % el segundo, el 65 % el tercero, el 80 % el cuarto y el 100 % a partir del quinto, subiendo además 5 puntos por cada 12 meses adicionales. Si tienes contratado al menos un trabajador indefinido con 18 meses de antigüedad (o contratas uno nuevo), cobras directamente el 75 % desde el primer año. En todos los casos sigues cotizando una cuota de solidaridad del 9 % sobre la base mínima.
- ¿La pensión de autónomo es menor que la de un asalariado con el mismo sueldo?
- Tradicionalmente sí, porque el autónomo podía cotizar durante décadas por la base mínima aunque facturase más. Desde 2023, con el sistema de cotización por ingresos reales (RDL 13/2022), la diferencia se reduce: el autónomo con ingresos elevados cotiza obligatoriamente por bases superiores y, con el tiempo, sus pensiones se equiparan a las del Régimen General. El punto de divergencia restante son los periodos antiguos en tarifa plana o base mínima voluntaria, que ya están en el historial y no se pueden modificar. Para un autónomo joven que cotice por sus ingresos reales desde el principio, la pensión final será prácticamente idéntica a la de un asalariado con salario equivalente.
- ¿Cuánto cobraré de pensión si he cotizado por base mínima toda mi vida laboral?
- Cálculo orientativo 2026. Base reguladora promedio últimos 25 años cotizando por base mínima ≈ 900-1.000 €/mes (la base mínima actual del tramo 1 es 653,59 €/mes, pero las bases mínimas de años anteriores fueron nominalmente más altas y se actualizan por IPC, lo que eleva la media). Con 36 años y 6 meses cotizados en 2026 aplicas el 100 % del porcentaje. Pensión bruta ≈ 900-1.000 €/mes × 14 pagas = 12.600-14.000 €/año. Sometida a IRPF (ya que supera el mínimo exento), tipo retención 4-9 % según situación familiar. Pensión neta mensual ≈ 830-960 €. Por debajo de la pensión mínima legal (1.256,60 €/mes en 2026 con cónyuge a cargo, 936,20 €/mes sin cónyuge, Real Decreto 241/2026) la Seguridad Social eleva tu pensión al mínimo. Si jubilas anticipadamente con menos años cotizados, aplicas porcentaje reducido y reducciones totales que van entre el 3,26 % y el 21 % según los meses de anticipación y la carrera de cotización.
- ¿Qué diferencia hay entre jubilación ordinaria, anticipada, activa y demorada?
- Cuatro modalidades con plazos y porcentajes distintos. ORDINARIA: edad legal (66 años 10 meses en 2026 con menos de 38 años cotizados, 65 años con 38 años o más). 100 % del porcentaje según años cotizados. ANTICIPADA: hasta 24 meses antes de la edad ordinaria (voluntaria, exige 35 años cotizados) o hasta 48 meses antes (involuntaria, por causas tasadas). Aplicas una reducción total de entre el 3,26 % y el 21 % según los meses de anticipación y la carrera de cotización, que rebaja permanentemente la pensión. ACTIVA: tras alcanzar edad ordinaria y demorar al menos un año, compatibilizas pensión + actividad, cobrando entre el 45 % el primer año y el 100 % a partir del quinto (75 % desde el primer año con un empleado indefinido de 18 meses de antigüedad). DEMORADA: aplazas la jubilación más allá de la edad ordinaria. Bonificación del 4 % anual de la base reguladora por cada año demorado (hasta máximo) o pago único equivalente. Demorar 2 años puede subir la pensión un 8 %.
- ¿Cuándo me compensa retrasar la jubilación 1-2 años más allá de la edad ordinaria?
- Cuando esperas vivir al menos 8-10 años más y no tienes urgencia económica. Demorar 2 años con la bonificación del 4 %/año aumenta tu pensión un 8 % de por vida (Ley 21/2021). Si tu pensión ordinaria sería 1.500 €/mes × 14 pagas = 21.000 €/año, demorando 2 años cobrarás 1.620 €/mes × 14 = 22.680 €/año. Diferencia: +1.680 €/año extra de por vida. Punto de equilibrio: si vives hasta los 80 años (15 años post-jubilación), recuperas los 2 años perdidos en ≈ 25 años (no es rentable estadísticamente). Si vives hasta los 90, sí compensa. Alternativa más atractiva: cobrar el pago único (≈ 25.000-50.000 € según base) y empezar la pensión sin retrasos. Dada la esperanza de vida media española (≈ 83 años), demorar suele compensar solo a quienes siguen activos disfrutando del trabajo.
Aviso: esta guía es orientativa y refleja la normativa vigente a 7 de septiembre de 2026 (LGSS RDL 8/2015 consolidada con RDL 13/2022, Ley 21/2021 y RDL 11/2024). La pensión concreta depende de tu historial personal de cotización; el INSS ofrece un simulador oficial en la Sede Import@ss y es el único cálculo vinculante. Antes de tomar decisiones importantes (anticipar jubilación, compra de lagunas, convenio especial), contrasta con un asesor laboral o con el propio INSS.